Con el propósito de contribuir a la prevención de las violencias basadas en género en las zonas rurales del país, la Fundación Alpina y la Fundación WWB Colombia unieron esfuerzos para llevar el Cine Taller a La Guajira y Cauca, promoviendo espacios de sensibilización, diálogo y reflexión que fortalecen comunidades más seguras para las mujeres.

El Cine Taller hace parte de Ofelia no está sola, una iniciativa de la Fundación WWB Colombia orientada a impulsar cambios culturales que contribuyan a prevenir las violencias basadas en género. A través de esta propuesta, el cine se convierte en un punto de partida para abrir conversaciones sobre las relaciones de género, los estereotipos que perpetúan la desigualdad y el papel que pueden desempeñar las comunidades en la construcción de entornos más respetuosos, seguros e incluyentes.

Durante 2025, Ofelia no está sola fortaleció su presencia en el país y alcanzó una de sus mayores coberturas desde su creación. En total, 6.765 personas participaron en procesos de formación a través del Cine Taller, superando el 137% de la meta anual. La iniciativa llegó a 117 municipios de 25 departamentos, gracias a la realización de 155 espacios pedagógicos y al trabajo articulado con 48 organizaciones de los sectores público, privado y comunitario, consolidando un modelo de trabajo colaborativo para promover la prevención de las violencias basadas en género en los territorios.

En cada encuentro, el cine se convierte en un punto de partida para el diálogo y la reflexión colectiva. A partir de las historias proyectadas, las personas participantes comparten experiencias, analizan situaciones que reflejan las realidades de sus territorios y abren conversaciones sobre las distintas manifestaciones de las violencias basadas en género. Estos espacios también permiten reconocer prácticas que suelen permanecer normalizadas, fortalecer capacidades para prevenirlas y conocer las rutas de atención disponibles para la protección de los derechos de las mujeres.

Como parte de esta iniciativa, la Fundación Alpina acompaña la realización del Cine Taller en comunidades rurales del Cauca y La Guajira, territorios donde desarrolla procesos de fortalecimiento comunitario y desarrollo rural. Estos espacios complementan el trabajo que la organización adelanta con las comunidades, incorporando conversaciones sobre la prevención de las violencias basadas en género como un elemento fundamental para el bienestar, la participación y el desarrollo de los territorios.

Con esta iniciativa, la Fundación Alpina y la Fundación WWB Colombia reafirman su compromiso con la construcción de comunidades rurales donde las mujeres puedan participar, liderar y desarrollar sus proyectos de vida en entornos más seguros. Este trabajo conjunto busca seguir fortaleciendo procesos comunitarios que reconozcan la igualdad de oportunidades y la prevención de las violencias basadas en género como elementos esenciales para el desarrollo de los territorios.

Con iniciativas como el Cine Taller, ambas organizaciones continúan promoviendo espacios de encuentro y diálogo que impulsan transformaciones desde las propias comunidades. Una apuesta que reconoce que prevenir las violencias basadas en género también es una forma de fortalecer el tejido social y construir territorios donde todas las personas puedan vivir y desarrollarse con dignidad. 

Acerca de Fundación Alpina: La Fundación Alpina fue creada en 2008 para aportar a la solución de la problemática del desarrollo rural en Colombia. Vamos más allá de la razón de ser de Alpina realizando una labor independiente de sus actividades y actores. Gestionamos esquemas de cooperación y alianzas para complementar y articular recursos. Hacemos acompañamiento y fortalecemos capacidades de agricultores familiares para mejorar sus medios de vida de manera sostenible. Nuestro propósito es impulsar los proyectos de vida de las familias rurales en territorios vulnerables de Colombia, transformando comunidades hacia la resiliencia y la prosperidad en armonía con el entorno. Buscamos fortalecer capacidades con las familias, organizaciones y comunidades rurales a través de cuatro líneas: Producción sostenible (agroecológica), prácticas alimentarias saludables, asociatividad productiva y empoderamiento femenino