a reconocida marca italiana Ferrari quedó temporalmente sin representación oficial en Colombia tras la decisión de poner fin a la relación con su distribuidor autorizado, Autos Italianos de Colombia. La medida estaría relacionada con una serie de diferencias surgidas durante un proceso de reorganización empresarial que involucró la llegada del empresario salvadoreño Adolfo «Fito» Salume a la compañía.

De acuerdo con la información conocida, la empresa buscaba un inversionista para enfrentar dificultades financieras y mantener su operación en el país. En ese contexto, Salume habría ingresado como socio con el propósito de asumir parte de las obligaciones económicas de la compañía y fortalecer su continuidad.

Sin embargo, la vinculación del empresario habría generado desacuerdos con directivos regionales de Ferrari, quienes manifestaron reparos frente a esa negociación. Las diferencias se prolongaron durante varios meses hasta que la marca italiana decidió retirar la autorización al concesionario colombiano y comenzar el proceso para seleccionar un nuevo representante oficial.

El caso también ha despertado atención debido a que Adolfo «Fito» Salume figura en la denominada Lista Engel del Gobierno de Estados Unidos, un registro que incluye a personas señaladas por presuntos hechos de corrupción o acciones que afectan procesos democráticos en Centroamérica.

Mientras se define quién asumirá la representación de Ferrari en Colombia, algunos clientes han expresado preocupación por la entrega de vehículos adquiridos mediante anticipos. La compañía aseguró que continuará brindando respaldo a los actuales propietarios de sus automóviles y que trabaja en la designación de un nuevo distribuidor para garantizar la continuidad de sus operaciones en el país.