El Galo viaja a São Paulo sabiendo que necesita un resultado épico para salir del hoyo en que está metido

Atlético Mineiro llega al Nubank Parque esta noche en la situación más incómoda que puede vivir un club de su tamaño e historia: decimotercer lugar con 25 puntos en 19 partidos, a 19 puntos del líder Palmeiras y con una temporada que ha defraudado profundamente las expectativas de una hinchada que en 2025 soñó con un proyecto ganador de nivel continental. El Galo que invirtió millones en jugadores de primer nivel durante los últimos años no ha encontrado la consistencia necesaria para competir en la parte alta del Brasileirao y los resultados irregulares que lo tienen en la zona media de la tabla son la gran decepción del fútbol mineiro en 2026. Hulk sigue siendo la referencia ofensiva más experimentada del equipo y la única figura capaz de resolver un partido individualmente cuando todo lo demás falla.

Lo que hace atractiva la visita del Atlético al Nubank Parque a pesar de la diferencia de posiciones es la historia que siempre ha caracterizado este clásico: el Galo tiene un registro de tres victorias en los últimos seis enfrentamientos directos con el Palmeiras y sabe perfectamente que en este tipo de partidos los números de la tabla pocas veces determinan el resultado. El empate 2-2 del primer turno en la Arena MRV donde el Atlético estuvo ganando dos veces y el Palmeiras remontó en ambas ocasiones demuestra que cuando el Galo sale con intensidad desde el primer minuto puede hacerle daño al mejor equipo del torneo. Las bajas de Léo Duarte y Alan Franco complican la defensa pero esta noche Atlético Mineiro necesita sacar algo del Nubank Parque para relanzar una temporada que está en serio riesgo de terminar siendo la más decepcionante en años para uno de los clubes más ambiciosos del fútbol brasileño.