Las autoridades españolas levantaron la emergencia declarada por el incendio forestal que afectó la zona norte de Madrid, luego de confirmar que el avance de las llamas quedó estabilizado gracias al trabajo conjunto de los equipos de emergencia y a unas condiciones meteorológicas más favorables. Aunque el fuego dejó miles de hectáreas consumidas y obligó a evacuar a cientos de personas durante varios días, los organismos de socorro informaron que la situación se encuentra bajo control y que los habitantes desplazados ya pueden regresar progresivamente a sus viviendas, mientras continúan las labores para extinguir por completo los focos activos y evaluar los daños ambientales.
Al mismo tiempo, Francia comenzó el retorno de más de 80.000 personas que habían sido evacuadas por el gigantesco incendio registrado en las cercanías de Burdeos, considerado el mayor ocurrido en ese país desde la década de 1940. Tras varios días de intensos esfuerzos de miles de bomberos, apoyados por medios aéreos y terrestres, las autoridades lograron contener el incendio, aunque permanecen en alerta por el riesgo de reactivación debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos. El fuego arrasó extensas áreas de bosque, afectó ecosistemas y generó una enorme operación de emergencia para proteger a la población.
Las autoridades francesas señalaron que, pese al regreso de los residentes, continuarán las labores de vigilancia durante las próximas jornadas para evitar nuevos focos de incendio. Tanto en España como en Francia, los gobiernos insistieron en que la temporada de incendios sigue representando un alto riesgo debido a las olas de calor y la sequía que afectan gran parte de Europa. Los organismos de protección civil hicieron un llamado a la ciudadanía para extremar las precauciones, evitar actividades que puedan provocar incendios forestales y atender las recomendaciones de las autoridades mientras se recuperan las zonas afectadas.
