Un equipo internacional de arqueólogos descubrió más de 20.000 estructuras de tierra ocultas bajo la selva amazónica, un hallazgo que está transformando la visión tradicional sobre la ocupación humana en la región antes de la llegada de los europeos. Gracias al uso de tecnología LiDAR, los investigadores identificaron una extensa red de geoglifos, plataformas, caminos elevados, canales y centros ceremoniales que permanecieron ocultos durante siglos bajo la densa vegetación.
El estudio, publicado en la revista Nature, se centró en el suroeste de la Amazonía y sugiere que estas construcciones pertenecieron a la cultura Aquiry, una sociedad precolonial que habitó la región entre los años 100 y 300 d. C.. Los investigadores estiman que esta población pudo alcanzar entre 1,25 y 3 millones de habitantes, una cifra que contradice la antigua idea de que la Amazonía estuvo escasamente poblada antes de la colonización europea.
El descubrimiento fue posible mediante el sistema LiDAR (Light Detection and Ranging), una tecnología que utiliza pulsos láser emitidos desde aeronaves para atravesar el dosel forestal y generar mapas detallados del terreno. Este método permitió revelar estructuras geométricas invisibles a simple vista, muchas de ellas conectadas por una red organizada de caminos y obras de ingeniería.
Entre las construcciones identificadas figuran plataformas monumentales, montículos ceremoniales, fortificaciones, zanjas y canales, lo que indica un alto grado de planificación urbana y una organización social compleja. Los especialistas consideran que estas obras fueron utilizadas con fines ceremoniales, políticos y comunitarios, además de facilitar el transporte y el manejo del agua en un entorno selvático.
El hallazgo también modifica la percepción sobre la relación entre las antiguas sociedades amazónicas y el medio ambiente. En lugar de habitar una selva completamente virgen, estas comunidades transformaron amplias zonas del paisaje de manera sostenible, adaptando el territorio a sus necesidades sin provocar una degradación irreversible del ecosistema.
Los investigadores señalan que el área estudiada representa menos del 3 % de toda la Amazonía, por lo que podrían existir miles de estructuras adicionales aún sin descubrir en otras regiones. La aplicación de nuevas campañas de escaneo con tecnología LiDAR permitirá ampliar el conocimiento sobre estas antiguas culturas y comprender mejor la historia del mayor bosque tropical del planeta.
Este descubrimiento constituye uno de los avances arqueológicos más importantes de los últimos años en Sudamérica y aporta nuevas evidencias de que la Amazonía fue escenario de sociedades altamente organizadas, capaces de desarrollar obras monumentales y gestionar de forma eficiente un entorno considerado durante mucho tiempo inaccesible para asentamientos humanos de gran escala.
