Bolívar escribió una página dorada en la historia del fútbol boliviano con una hazaña que tardará décadas en repetirse
El club Bolívar de La Paz logró en la noche del jueves en Porto Alegre algo que ningún equipo boliviano había conseguido en 24 años: eliminar a un club brasileño en su propio estadio en una competición internacional de la CONMEBOL. La victoria 1-0 ante Grêmio en la Arena do Grêmio, sumada al triunfo 3-2 de la ida en La Paz, dejó un global de 4-2 que refleja la superioridad del conjunto dirigido por Alejandro Restrepo durante toda la serie. Dairon Asprilla con su gol al minuto 15 fue el héroe de la noche pero la actuación de todo el equipo mereció el reconocimiento que recibió al final del partido: un bloque compacto, inteligente y con la madurez para administrar la ventaja en uno de los estadios más intimidantes del fútbol sudamericano sin perder la concentración en ningún momento.
Lo que hace especialmente emocionante esta victoria de Bolívar para el fútbol boliviano es el significado que tiene para un país que históricamente ha sido considerado de segunda línea en el concierto continental sudamericano. El técnico colombiano Alejandro Restrepo ha construido en La Paz un equipo que usa la altura como ventaja táctica pero que también demostró en Porto Alegre que puede competir y ganar a nivel del mar contra uno de los clubes más históricos de Brasil. Bolívar avanza ahora a los octavos de final donde enfrentará a São Paulo en una llave que el fútbol boliviano seguirá con una expectativa enorme, sabiendo que su equipo más representativo está protagonizando la mejor campaña continental de la historia del fútbol de ese país andino.
