Grêmio termina una semana de pesadilla y queda eliminado de la Sudamericana de la manera más dolorosa
Grêmio cierra su participación en la Copa Sudamericana 2026 con una eliminación que nadie en Porto Alegre esperaba y que confirma que el club gaúcho atraviesa la temporada más complicada de los últimos años. El equipo de Luís Castro llegó a la vuelta en la Arena do Grêmio necesitando remontar el 3-2 de la ida en La Paz y no pudo hacer nada después del gol tempranero de Dairon Asprilla al minuto 15 que puso el global 4-2 a favor de Bolívar y dejó al Tricolor Gaúcho con la montaña imposible de escalar durante 75 minutos restantes. Grêmio tuvo la pelota y creó ocasiones pero contra un Bolívar disciplinado y ordenado que sabía perfectamente lo que tenía que hacer para defender la ventaja, la efectividad que le faltó en ataque se convirtió en la diferencia definitiva entre avanzar y quedarse en casa.
La eliminación ante Bolívar es el último capítulo de una temporada que refleja los peores números del Grêmio moderno: decimosexto en el Brasileirao con una posición que lo acerca peligrosamente a la zona de descenso, eliminado de la Copa de Brasil en los octavos de final y ahora fuera de la Sudamericana ante un equipo boliviano que lo superó en los dos partidos de la serie con argumentos futbolísticos claros. Luís Castro llega al momento más difícil de su gestión en Porto Alegre con una presión institucional que crece partido a partido y con una plantilla que en papel tiene jugadores de calidad como Martin Braithwaite y Carlos Vinícius pero que colectivamente no está rindiendo ni cerca de lo que el club más ganador del sur de Brasil históricamente exige a sus equipos.
