Estudiantes de Río Cuarto vive el sueño de su vida y esta tarde quiere ganar en casa ante Banfield

Estudiantes de Río Cuarto protagoniza en 2026 uno de los cuentos más bonitos del fútbol argentino: un club del interior de Córdoba que llegó por primera vez en su historia a la Liga Profesional y que está compitiendo con dignidad en el torneo más exigente del fútbol sudamericano. El equipo del técnico Rubén Forestello arranca el Torneo Clausura con tres puntos después de un inicio irregular: victoria 1-0 ante Tigre en casa en el debut y derrota 3-0 ante Argentinos Juniors en La Paternal en la segunda fecha, un resultado que dejó claro que el equipo tiene el nivel para ganar en casa pero que todavía sufre cuando enfrenta rivales grandes de visitante. Esta tarde en el Antonio Candini de Río Cuarto el equipo local tiene la oportunidad de sumar los tres puntos que lo metan de lleno en la pelea por los playoffs de la Zona B.

Lo que hace especialmente emotivo el momento de Estudiantes RC es lo que representa para la ciudad de Río Cuarto, una ciudad de 200.000 habitantes en el sur de Córdoba que nunca había tenido un equipo en primera división y que esta temporada vive el fútbol de élite argentino por primera vez en su historia. El Antonio Candini se llena en cada partido local con una afición que lleva décadas soñando con ver a su equipo competir contra Boca, River y los grandes del fútbol argentino, y esa energía del estadio es precisamente el arma más poderosa que tiene Forestello para los partidos en casa. Esta tarde ante Banfield, con los tres puntos en juego y la afición empujando, Estudiantes RC tiene todos los ingredientes para conseguir la victoria que confirme que su presencia en la Liga Profesional no es un accidente sino el resultado de un proyecto serio que llegó para quedarse.