La exsenadora María Fernanda Cabal reveló detalles sobre su futuro político y explicó las razones por las que no hará parte del gabinete del presidente electo Abelardo de la Espriella, en medio del debate interno que atraviesa el Centro Democrático sobre el rumbo que tomará la colectividad en los próximos años.

La excongresista aseguró que el mandatario electo decidió no incluirla en su equipo de Gobierno debido a que busca que sus ministros no tengan una agenda política mientras ejercen sus funciones.

No quisieron que yo estuviera en el gabinete y él mandó un mensaje que yo lo entendí y es que no quiere que sus ministros hagan política y yo no voy a dejar de hacer política”, afirmó Cabal.

La exsenadora explicó que aceptar un cargo dentro del Ejecutivo habría significado apartarse del proyecto político que viene construyendo y que, según dijo, tiene como principal objetivo disputar la presidencia de la República  en 2030.

La exsenadora María Fernanda Cabal afirmó que continuará fortaleciendo su proyecto político y respaldó al Gobierno de Abelardo de la Espriella, aunque advirtió que uno de sus mayores retos será la relación con el Congreso.

“Mantengo mis aspiraciones”

Cabal fue enfática en que mantiene su intención de aspirar a la Casa de Nariño y aseguró que continuará fortaleciendo su liderazgo dentro de los sectores de derecha del país.

Yo quiero y deseo ser presidente en el 2030. No me dejaron hace cuatro años, no me dejaron ahora competir. Yo quiero seguir porque soy coherente y tengo la razón”, señaló.

Aunque no hará parte del nuevo Gobierno, la exsenadora afirmó que espera que la administración de Abelardo De la Espriella tenga éxito y respaldó los nombres que hasta ahora han sido anunciados para integrar el gabinete.

“Qué le vaya bien”

“Quiero que le vaya bien a Abelardo. Hizo una campaña como outsider magistral. Su gabinete es bueno, yo no tengo quejas”, expresó.

Sin embargo, advirtió que uno de los principales desafíos del próximo Ejecutivo será construir una relación estable con el Congreso de la República, debido a la necesidad de conseguir apoyos para impulsar sus proyectos.

“La dificultad más grande que va a tener va a ser el manejo del Congreso. No es fácil para ninguno”, afirmó.