Un ataque con drones dejó un policía muerto en Cesar y otro resultó herido. En Cauca también fue atacada infraestructura vial, mientras las autoridades iniciaron el traslado de 117 internos considerados de alto perfil.

Una serie de hechos violentos se registró este sábado en diferentes regiones de Colombia, apenas un día después de la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente para el periodo 2026-2030.

En Cesar, un ataque con explosivos lanzados desde drones contra una subestación de la Policía terminó con la muerte del subintendente Argemiro Rodelo Canchila, quien llevaba 18 años de servicio en la institución.

La Policía Nacional lamentó el fallecimiento del uniformado y destacó su trayectoria dedicada a la protección de los ciudadanos. Durante el mismo ataque, otro integrante de la institución resultó herido y las instalaciones policiales sufrieron daños.

El presidente De la Espriella condenó el atentado y expresó sus condolencias a los familiares y compañeros del subintendente. El mandatario aseguró que las autoridades trabajarán para identificar y capturar a los responsables.

Explosivos contra un peaje en construcción

Otro episodio se presentó durante las primeras horas del sábado en el departamento del Cauca, donde fue atacado con explosivos un peaje que se encuentra actualmente en construcción.

El presidente rechazó el hecho y señaló que este tipo de acciones afectan la infraestructura, la movilidad y los proyectos destinados al desarrollo del país.

De la Espriella aseguró que el Gobierno utilizará las capacidades de la Fuerza Pública para enfrentar a los grupos responsables de estos ataques y recuperar el control de las zonas donde operan organizaciones armadas.

Los hechos ocurridos en Cesar y Cauca se produjeron en medio del compromiso anunciado por el nuevo Gobierno de convertir la seguridad en uno de los principales ejes de su administración.

Trasladan a 117 presos de alto perfil

En paralelo a los hechos de violencia, el Gobierno puso en marcha un operativo para trasladar a 117 internos considerados de alto perfil que permanecían recluidos en la cárcel de Itagüí.

Los presos serán distribuidos entre establecimientos penitenciarios de máxima seguridad ubicados en Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.

Según el Gobierno, la medida pretende reforzar la vigilancia dentro de los centros penitenciarios y evitar que integrantes de organizaciones criminales continúen coordinando actividades delictivas desde las cárceles.

Horas después del inicio del operativo, el presidente informó que ya se habían concretado 43 traslados, mientras que los restantes serían efectuados posteriormente.

De acuerdo con el mandatario, algunos de los internos trasladados continuaban participando en actividades delictivas desde el establecimiento penitenciario de Itagüí, por lo que serán sometidos a condiciones de vigilancia más estrictas.

Seguridad, una de las prioridades del nuevo Gobierno

Los acontecimientos se presentan un día después del primer discurso presidencial de De la Espriella, en el que anunció que la seguridad será uno de los principales objetivos de su administración.

El mandatario anticipó una ofensiva contra las organizaciones armadas y grupos dedicados a actividades criminales, además de nuevas medidas para fortalecer las operaciones de las Fuerzas Militares y la Policía.

También anunció que el Gobierno identificará públicamente a determinadas organizaciones como estructuras narcoterroristas y ordenará a la Fuerza Pública combatirlas de manera directa.

La jornada de este sábado puso a prueba desde el inicio una de las principales promesas del nuevo Ejecutivo: recuperar el control territorial y reforzar la seguridad frente a los grupos responsables de hechos violentos en distintas regiones del país.