El nuevo presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, condeno el atentado del sábado con carrobomba que destruyó el peaje de Cachimbal, en el sector del Cauca de la vía Panamericana, el cual se produjo pocas horas después de su posesión en la ciudad de Cali. 

Mensaje directo

El primer mandatario envió un mensaje directo a los responsables del ataque, atribuido a estructuras de las disidencias de alias Iván Mordisco: “Atacar la infraestructura del país es atacar el progreso, la movilidad y la tranquilidad de millones de colombianos. A los responsables les envío un mensaje claro: no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad”.

La reacción del presidente llegó horas después de que en su discurso de posesión declarara agotada la política de diálogo con los grupos narcoterroristas y ordenara a la Fuerza Pública “combatir a todas las estructuras criminales”.

Desafío directo

El atentado en Mondomo, ocurrido en la madrugada del sábado mientras terminaba su primer consejo de seguridad, fue el primer desafío directo que los grupos armados ilegales le lanzaron al nuevo gobierno en sus primeras horas de existencia.

Los hechos ocurrieron hacia las 2:00 de la madrugada. Según el relato de uno de los vigilantes a las autoridades, un hombre llegó al peaje a bordo de una camioneta blanca, descendió del vehículo, lo dejó abandonado y huyó en una motocicleta donde lo esperaba otro individuo. Instantes después, el vehículo explotó.

Los responsables

La detonación sacudió a las comunidades cercanas de la zona rural del Cauca y destruyó por completo las instalaciones del peaje de Cachimbal, obra que estaba próxima a concluir su construcción y que permanecía a cargo del concesionario Nuevo Cauca. Dos vigilantes resultaron con heridas leves.

De acuerdo con informes preliminares de las autoridades, las estructuras Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, pertenecientes a las disidencias de alias Iván Mordisco, estarían detrás del ataque. La camioneta utilizada habría sido hurtada el 22 de diciembre pasado en Cali y pertenecía a una empresa aseguradora.

Intensos operativos

Tras la explosión, unidades del Grupo Liviano de Caballería N.° 8, adscritas a la Brigada 29 del Ejército, se desplegaron en coordinación con la Policía Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana para asegurar el perímetro e iniciar las labores de verificación.

Se continúan adelantando las verificaciones para descartar la presencia de dispositivos explosivos improvisados sobre la vía Panamericana, especialmente en la vereda Mandivá, Santander de Quilichao, Cauca”, informó el Ejército.

De la Espriella aseguró que el Estado responderá con toda su capacidad para recuperar el control territorial y derrotar a quienes pretenden sembrar miedo. “Colombia no se arrodillará ante el terrorismo”, afirmó.

Por su parte, el nuevo ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, manifestó que los operativos buscan dar con el paradero de los autores materiales del atentado. Luego de las inspecciones de seguridad, la movilidad sobre la vía Panamericana retornó a la normalidad.

Se evalúan daños

El Ministerio de Transporte, en coordinación con la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, adelanta la evaluación de los daños y las acciones necesarias para restablecer de manera segura la movilidad en este corredor estratégico del suroccidente colombiano, que comunica a Popayán con Cali.

Violenta ofensiva

El atentado en el Cauca se produjo en una jornada marcada por múltiples hechos de violencia en el país. El mismo viernes 7 de agosto, drones con explosivos atacaron el puesto policial de Porce III en Guadalupe, Norte de Antioquia, y una base militar en Planadas, Tolima.

Así, el nuevo gobierno enfrenta desde sus primeras horas una ofensiva simultánea de grupos armados ilegales en distintas regiones del país, en lo que algunos analistas interpretan como una respuesta coordinada al inicio de la administración De la Espriella y a su promesa de confrontación sin tregua contra el narcoterrorismo.