Una visita técnica permitió revisar las bocatomas del río Blanco, posibles afectaciones por vertimientos en Cumbal y las condiciones de la infraestructura encargada de potabilizar el agua que llega a Ipiales.
La calidad del agua que reciben los habitantes de Ipiales está bajo seguimiento de las autoridades, luego de una visita técnica en la que fueron revisadas las condiciones de las fuentes de abastecimiento y de la infraestructura utilizada para el proceso de potabilización.
Durante la jornada fueron inspeccionadas las bocatomas del río Blanco, una de las fuentes relacionadas con el abastecimiento de agua, así como las afectaciones asociadas a vertimientos registrados en jurisdicción de Cumbal.
La revisión también incluyó las instalaciones de EMPOOBANDO, donde se verificaron las condiciones del proceso de potabilización y algunas dificultades relacionadas con la infraestructura existente.
Entre las situaciones identificadas se encuentran requerimientos realizados al municipio de Cumbal por vertimientos provenientes del sistema de alcantarillado, además de procesos de cierre dirigidos a plantas lácteas. También se adelanta una articulación con la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional para avanzar en la identificación de posibles mataderos clandestinos, considerados una fuente potencial de afectación ambiental.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación está relacionado con la infraestructura de potabilización. Durante la visita fueron señaladas deficiencias técnicas en una planta con cerca de 90 años de antigüedad, cuya capacidad, según la información entregada durante la inspección, ya no respondería a las condiciones actuales de demanda de Ipiales.
La situación adquiere especial relevancia debido a que las autoridades sanitarias declararon alerta roja frente a la calidad del agua suministrada.
El escenario evidencia que el problema no se limita a una sola infraestructura. La calidad del agua depende de una cadena que comienza en las fuentes de abastecimiento, continúa con la protección de las cuencas y el control de los vertimientos y termina en los procesos de tratamiento y distribución.
Por esta razón, el seguimiento contempla la participación de diferentes entidades con competencias ambientales, sanitarias, administrativas y de investigación.
Las autoridades señalaron que continuarán con las acciones de control y seguimiento y con la articulación institucional, con el propósito de identificar responsabilidades, atender las situaciones detectadas y avanzar hacia soluciones que permitan garantizar condiciones adecuadas para el suministro de agua a la población de Ipiales.
La alerta pone nuevamente en el centro del debate la necesidad de proteger las fuentes hídricas y modernizar una infraestructura de potabilización que, según lo evidenciado durante la visita, enfrenta importantes retos para responder a las necesidades actuales de la ciudad.
