Durante su visita a Buenaventura, Abelardo de la Espriella entregó balones que llevaban impreso el logo “Defensores de la Patria”, un distintivo que llamó la atención de los asistentes y generó comentarios en redes sociales.

La entrega de estos elementos se produjo en medio de las actividades desarrolladas por el dirigente en el puerto del Pacífico. La presencia del mensaje en los balones abrió un debate sobre el uso de símbolos asociados a su movimiento político durante este tipo de encuentros con la comunidad.

El episodio rápidamente tomó relevancia, especialmente por tratarse de Buenaventura, una ciudad considerada estratégica para la agenda política y social del país.