El terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto provocó graves daños en el edificio Invico de Pereira, una construcción de 15 pisos que se convirtió en uno de los escenarios más dramáticos de la emergencia. El piso 12 quedó prácticamente destruido y varias personas quedaron atrapadas en los niveles superiores.
Entre los afectados estaba Henry García Villegas, de 85 años y con movilidad reducida. Su hijo, Andrés García Martínez, se encontraba trabajando cuando ocurrió el terremoto y, al observar los daños en el apartamento de su padre, corrió hasta el edificio para intentar rescatarlo.
Las escaleras estaban bloqueadas por los escombros y los ascensores se habían desprendido, por lo que Andrés solo pudo llegar hasta el piso 11. Después de comunicarse con su padre, confirmó que él se encontraba en los pisos superiores junto con otras personas y pidió ayuda a los organismos de emergencia.
Horas después llegó una megagrúa equipada para trabajar a gran altura. Andrés colaboró como enlace, explicando la distribución del edificio y orientando a los rescatistas sobre las posibles rutas de acceso. Finalmente, cerca de las cuatro de la tarde, los equipos lograron ingresar por el apartamento de su padre, cuyo balcón se había desplomado.
El primer rescatado fue Henry, quien fue evacuado mediante la grúa. Posteriormente, los equipos de emergencia lograron sacar con vida a las otras ocho personas que permanecían atrapadas.
El rescate de las nueve personas se convirtió en una de las historias de esperanza en medio de la devastación causada por el terremoto. Sin embargo, los daños estructurales del edificio fueron tan graves que Invico tendrá que ser demolido.
