Defensores de los Derechos Humanos aseguran que los grupos subversivos tienen más prebendas que la población civil y que eso facilita su accionar delictivo contra la comunidad y la Fuerza Pública.
Defensores de los Derechos Humanos aseguraron que los fallidos diálogos territoriales por la paz, liderados por el gobernador de Nariño Luis Alfonso Escobar son una burla para el departamento de Nariño lo único que permitieron fue el robustecimiento de las disidencias de la Farc y de la guerrilla del Eln.
Por eso, el dirigente social Alberto Muñoz dijo que la violencia se desbordó en de Ipiales, Tumaco, Barbacoas, Taminango, Policarpa, El Tambo y El Peñol, entre otros municipios.
Recordó que los más recientes hechos de violencia registrados en el corregimiento de La Victoria, los insurgentes acabaron con la visa de los soldados profesionales del Grupo de Caballería Mecanizado No 3 ‘José María Cabal’; Andrés Esteban Álvarez Sierra, Darwin Arnoldo Gómez Gutiérrez y Bryan Esteven Galindo Amado.
“Lo peor de estos salvajes hechos, es que el reciente ataque a la Fuerza Pública con drones cargados con explosivos sucedió en el marco de los absurdos diálogos territoriales que actualmente lidera el gobernador de Nariño Luis Alfonso Escobar con la estructura delictiva Comandos de Frontera, perteneciente a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, grupo insurgente que actualmente está sentado en una mesa de paz con el Gobierno Nacional”, explicó.
A la vez subrayó que es indignante para todos los nariñenses que los grupos alzados en armas hablen de paz cuando la realidad que se vive es otra. “Esas fallidas conversaciones, lo único que han logrado es debilitar al Ejército y a la Policía Nacional, facilitando el accionar criminal de las organizaciones insurgentes que, en cada acuerdo de paz, lo único que hacen es cambiar de nombre para seguir extorsionando, asesinando y desangrando a la Nación”, dijo.
