Montevideo ha protagonizado en los últimos años una de las mayores transformaciones de su sistema de iluminación pública mediante la sustitución de luminarias tradicionales por tecnología LED. El proceso forma parte del programa “Montevideo se ilumina”, una iniciativa de la Intendencia de Montevideo orientada a mejorar la eficiencia energética, la calidad de la iluminación y el uso de los espacios públicos.

La magnitud del proyecto es considerable. La administración municipal estableció un plan para sustituir 70.000 luminarias de calles barriales, mientras que posteriormente incorporó un segundo componente destinado a las principales avenidas y a la rambla, con otras 14.000 luminarias LED. A esto se sumaron nuevas instalaciones en zonas que anteriormente carecían de alumbrado.

Aunque el titular de una conversión del 100% puede resultar atractivo, los datos oficiales disponibles distinguen entre el recambio masivo de luminarias barriales y otras etapas de modernización. De hecho, la propia Intendencia señala que el parque de alumbrado público del departamento comprende unas 85.800 luminarias, distribuidas entre zonas residenciales, avenidas, parques y plazas.

Un proyecto que comenzó mucho antes del cambio visible en las calles

La modernización no surgió de un día para otro. La Intendencia de Montevideo comenzó a estructurar el proceso de incorporación de tecnología LED años antes de que la sustitución masiva pudiera observarse en las calles.

En 2017, la administración municipal realizó la compra de 70.000 luminarias LED destinadas principalmente a zonas residenciales e interconectores barriales y zonales. Posteriormente, en agosto de 2021 comenzó una etapa importante de sustitución, en la que se contempló el reemplazo de 50.000 luminarias mediante mano de obra municipal y otras 20.000 a través de una empresa contratada.

La estrategia respondía a una necesidad concreta: el alumbrado público representaba cerca del 70% del consumo de energía eléctrica de la Intendencia, por lo que mejorar la eficiencia de las luminarias podía generar un impacto significativo en el consumo energético institucional.

70.000 luminarias barriales sustituidas

Uno de los principales hitos del proyecto fue el recambio de 70.000 luminarias en las calles barriales de Montevideo.

La Intendencia informó que los trabajos de sustitución de estas luminarias finalizaron a fines de 2023 y que el recambio se realizó en todo el departamento. El objetivo era proporcionar una calidad lumínica más uniforme entre los diferentes barrios de la capital uruguaya.

El resultado no se limitó a cambiar una tecnología por otra. La instalación de LED permitió reducir el consumo energético y, al mismo tiempo, mejorar los niveles de iluminación de las calles.

Según datos de la Intendencia, el programa de sustitución masiva de luminarias barriales permitió alcanzar un ahorro energético estimado del 70% en este componente del proyecto.

La modernización también llegó a avenidas y a la rambla

Las calles barriales no fueron el único objetivo.

El programa Montevideo Avanza en Iluminación incorporó una segunda gran etapa destinada a las principales avenidas y a la rambla. La planificación contempló el recambio de aproximadamente 14.000 luminarias en 44 avenidas y en la rambla de Montevideo.

Esta parte del proyecto buscó adaptar el alumbrado a las características de vías con mayor circulación vehicular y peatonal.

En 2024, por ejemplo, la Intendencia informó que la renovación de la rambla había alcanzado más del 90% de sus luminarias, mientras continuaban las obras en diferentes avenidas de la ciudad. En ese momento, se señalaba que las nuevas luminarias consumían alrededor de 70% menos energía que las anteriores.

El proceso incluyó corredores importantes de la ciudad y permitió extender la modernización más allá de las calles residenciales.

¿Por qué la tecnología LED representa una diferencia?

La principal ventaja de las luminarias LED está relacionada con su eficiencia energética.

En comparación con tecnologías tradicionales, las luminarias LED pueden proporcionar niveles adecuados de iluminación utilizando menos electricidad. Esto adquiere especial importancia cuando se trata de una red urbana compuesta por decenas de miles de puntos de luz que permanecen encendidos durante numerosas horas.

Un ejemplo concreto aparece en el Municipio G de Montevideo. Allí, las luminarias tradicionales de mercurio y sodio que consumían aproximadamente 100 y 125 vatios, respectivamente, fueron sustituidas por luminarias LED de alrededor de 35 vatios.

Además del menor consumo, la Intendencia destaca otras características de la tecnología: una mayor vida útil, mejores posibilidades de control de la iluminación y facilidad para incorporar sistemas de monitoreo y gestión remota.

Una red de iluminación que también puede ser inteligente

La modernización de Montevideo no se limita a instalar focos más eficientes.

La Intendencia ha planteado complementar la renovación con un Sistema de Gestión de Luminarias Inteligente, capaz de supervisar el estado de los puntos de iluminación y facilitar su regulación y control. El sistema contempla módulos de control y comunicación asociados a las luminarias, además de dispositivos destinados a gestionar la red.

Esto abre la puerta a una gestión más eficiente de la infraestructura urbana.

En lugar de depender exclusivamente de inspecciones físicas para detectar problemas, una red con sistemas de gestión puede facilitar la identificación de fallas y permitir un seguimiento más preciso del funcionamiento de las luminarias.

El propio programa Montevideo se ilumina señala que las luminarias instaladas cuentan con un sistema de monitoreo y control a distancia que permite regular su intensidad y recibir alertas ante determinadas fallas.

Más iluminación donde antes no existía

Otro aspecto importante del proyecto fue que la Intendencia no se concentró únicamente en reemplazar luminarias existentes.

El programa también contempló la extensión del alumbrado público hacia barrios, asentamientos, calles y espacios que anteriormente no contaban con iluminación.

En distintas etapas se instalaron miles de nuevos puntos de luz. La Intendencia informó que esta línea de trabajo permitió intervenir en más de 100 asentamientos y más de 100 viales, ampliando la cobertura de la red de iluminación.

En 2024, por ejemplo, la administración municipal señalaba que se habían instalado aproximadamente 4.700 luminarias nuevas en zonas que no contaban previamente con iluminación, incluyendo asentamientos y calles barriales.

Esto significa que el proyecto tuvo dos dimensiones diferentes: modernizar las luminarias existentes y ampliar la cobertura del servicio.

También se renovaron plazas y parques

La transformación del alumbrado no quedó restringida a las calles.

El programa incluyó proyectos específicos para mejorar la iluminación de diferentes espacios públicos, entre ellos el Jardín Botánico, el Parque del Prado, el Parque Rivera, el Parque Baroffio y la zona infantil del Parque Rodó.

La idea detrás de estas intervenciones va más allá de permitir que las personas vean mejor durante la noche.

Una iluminación adecuada puede favorecer el uso de parques y plazas durante horarios de menor luz, generar condiciones más apropiadas para la convivencia y contribuir a que los espacios públicos sean percibidos como más habitables.

En junio de 2026, por ejemplo, la Intendencia informó que culminó la renovación de la iluminación de Plaza Varela, donde se sustituyeron las luminarias existentes por tecnología LED y se incorporaron nuevos puntos de luz en las veredas perimetrales. La intervención fue presentada como una medida para incrementar la seguridad y favorecer el uso del espacio durante las horas de menor iluminación natural.

Un impacto que va más allá del ahorro de electricidad

El ahorro energético es uno de los resultados más importantes, pero no es el único.

La modernización del alumbrado puede influir directamente en la experiencia cotidiana de quienes utilizan las calles de Montevideo durante la noche. Una iluminación mejor distribuida permite aumentar la visibilidad de calzadas, veredas, cruces peatonales y otros elementos del espacio urbano.

La Intendencia también ha relacionado la mejora de la iluminación con la recuperación y apropiación de espacios públicos, así como con políticas de inclusión y género.

El diseño de las nuevas luminarias busca, además, dirigir la luz hacia las zonas que necesitan iluminación y reducir el encandilamiento hacia otros puntos.

¿Montevideo ya tiene el 100% de sus luminarias en LED?

Esta es una de las cuestiones que requiere mayor precisión.

Decir que “el 100% de la red de luminarias públicas de Montevideo fue convertida a LED” simplifica un proceso que oficialmente está dividido en diferentes componentes.

La Intendencia confirma que 70.000 luminarias barriales fueron sustituidas por tecnología LED, proceso que terminó a fines de 2023. Sin embargo, el parque completo de alumbrado público comprende aproximadamente 85.800 unidades, incluyendo luminarias residenciales, de avenidas, parques y plazas.

Además, las avenidas y la rambla formaron parte de una etapa separada que contemplaba otras 14.000 luminarias.

Por esa razón, la forma más rigurosa de describir la situación es señalar que Montevideo completó el gran recambio de 70.000 luminarias barriales y avanzó en la modernización LED de avenidas, rambla, parques y otros espacios públicos, en lugar de afirmar sin matices que absolutamente todas las luminarias del departamento fueron convertidas.

De hecho, una comunicación oficial publicada en 2025 resume el proyecto señalando que las 70.000 luminarias fueron instaladas en todo el departamento y que el recambio barrial había finalizado a finales de 2023.

Una transformación que posiciona a Montevideo en iluminación urbana

La magnitud del proyecto ha convertido al alumbrado en una pieza importante de la estrategia de modernización urbana de Montevideo.

La Intendencia ha presentado la transformación como una combinación de eficiencia energética, tecnología, mejor iluminación y recuperación del espacio público. En 2025, la administración destacó que Montevideo había sustituido 70.000 luminarias tradicionales por LED en calles barriales, además de otras 14.000 en avenidas y la rambla y aproximadamente 5.000 nuevas luminarias destinadas a ampliar la red. También estimó un ahorro energético global cercano al 40% asociado a esta transformación.

El proyecto también ha servido para avanzar hacia un modelo de ciudad en el que la infraestructura urbana pueda ser monitoreada y gestionada mediante herramientas digitales.

Una inversión pensada para el largo plazo

La renovación del alumbrado público representa una inversión que no se limita al momento de instalar las nuevas luminarias.

La mayor eficiencia energética puede reducir los costos de funcionamiento a lo largo del tiempo, mientras que una vida útil más prolongada disminuye la frecuencia con la que deben realizarse determinadas sustituciones.

En el caso de la rambla, la Intendencia informó que la inversión de aproximadamente 3 millones de dólares estaba vinculada a un esquema de recuperación mediante el ahorro producido por el cambio tecnológico.

El enfoque resulta especialmente relevante para una infraestructura que funciona diariamente durante toda la noche y que requiere miles de puntos de iluminación distribuidos por todo el territorio departamental.

El reto ahora: mantener y gestionar una red mucho más moderna

La sustitución de las luminarias representa un avance importante, pero también plantea nuevos desafíos.

Una red de decenas de miles de dispositivos requiere mantenimiento constante, reposición de componentes, seguimiento del consumo y capacidad de respuesta ante fallas.

En este sentido, los sistemas de monitoreo y telegestión adquieren especial importancia. La modernización no consiste únicamente en colocar una luminaria LED y dejarla funcionando, sino en construir progresivamente una infraestructura que pueda ser controlada, supervisada y optimizada.

El objetivo final es que la iluminación urbana sea más eficiente, confiable y adecuada para las necesidades de una ciudad que continúa creciendo.

Montevideo cambia la forma de iluminar sus calles

La renovación del alumbrado público de Montevideo constituye un proceso de gran escala que ha modificado buena parte de la infraestructura lumínica de la capital uruguaya.

El recambio de 70.000 luminarias barriales, la incorporación de LED en avenidas y la rambla, la instalación de nuevos puntos de luz y la renovación de parques y plazas forman parte de una estrategia que combina eficiencia energética y transformación urbana.

Más que un simple cambio de bombillas, el proyecto representa una transición hacia un sistema de iluminación con menor consumo, mayor capacidad de control y mejores condiciones para el uso nocturno de los espacios públicos.

Y aunque la afirmación de una conversión absolutamente total del 100% requiere matices frente a los datos oficiales disponibles, el alcance de la modernización de Montevideo es indiscutible: decenas de miles de luminarias tradicionales han sido reemplazadas por LED y la ciudad continúa utilizando la tecnología como una herramienta para construir una infraestructura urbana más eficiente y conectada.