Jhon Montoya, habitante.

La optimización y ampliación del acueducto del corregimiento de Candelillas, municipio de Tumaco alcanza un avance físico del 37 %. La obra, que supera los $17.421 millones, contempla una nueva Planta de Tratamiento de Agua Potable, tres tanques de almacenamiento, ampliación de redes y un sistema de energía solar.

Durante años, las familias de Candelillas enfrentaron dificultades para acceder de forma permanente al agua potable. El crecimiento del centro poblado y de las comunidades cercanas superó la capacidad del sistema existente, mientras la antigua planta de tratamiento permanecía fuera de operación.

Desarrollo

“Más de 3.400 familias se van a beneficiar de este acueducto. Lo más importante es que están en uno de los núcleos urbanos más importantes de Tumaco. Prevemos que, una vez se abra la vía Espriella-río Mataje y el puente sobre el río Mataje, esta será una de las zonas de mayor desarrollo de un poblado en Tumaco”, señalaron desde el gobierno Departamental.

La infraestructura atenderá a 4.390 habitantes actuales y tendrá capacidad proyectada para 8.557 personas. En este momento se ejecuta el tanque enterrado de 862 metros cúbicos y avanzan los dos depósitos elevados, cada uno con capacidad de 250 metros cúbicos. Uno de ellos ya cuenta con sus 31 pilotes de cimentación, con profundidades cercanas a 18 metros.

También se construye la nueva Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP), luego de la demolición de la infraestructura anterior, que permanecía fuera de servicio desde hacía varios años.

Conexiones

El alcance de los trabajos llega hasta las conexiones domiciliarias. En distintos puntos ya están instaladas las acometidas, incluida la correspondiente al puesto de salud.

“Llevamos un avance del 37 % de todo el proyecto y estamos fundiendo el tanque enterrado. Ya se hizo la cimentación profunda de las otras estructuras y tenemos los pilotes del tanque elevado”, explicó Luis Eraso, apoyo técnico de infraestructura del Plan Departamental de Agua de Nariño.

Para las familias, el cambio esperado tiene una expresión sencilla: disponer de agua en sus viviendas. Jhon Montoya, habitante de Candelillas durante décadas, recuerda las dificultades que implicaba conseguirla: “Antes nos tocaba cargar el agua en galonetas. Ahora llega directamente a nuestras casas, a nuestras llaves. Nuestros hijos van a estar muy beneficiados”.

Con esta intervención, el Corregimiento de Candelillas contará con un sistema diseñado para atender la demanda actual y futura, con una solución que combina infraestructura hidráulica, conexiones domiciliarias y generación de energía para la operación del servicio. El propósito es que el agua potable deje de ser una dificultad cotidiana y se convierta en una condición permanente para las familias y el desarrollo del municipio.