Ferrari tiene velocidad pero el título se le escapa entre problemas propios y la superioridad de Mercedes

La Scuderia llega a las nueve carreras restantes sabiendo que tiene un coche capaz de ganar, pero con dos tareas pendientes sin resolver que le han costado el campeonato. El problema de clasificación con neumáticos blandos la condena sistemáticamente a salir desde la cuarta o quinta posición, mientras que los fallos de fiabilidad, como el fallo de frenos de Hamilton en Madrid cuando peleaba por el liderato, han borrado puntos valiosos en momentos cruciales. Sin podios desde Bélgica y 145 puntos por debajo de Mercedes en constructores, remontar parece matemáticamente muy difícil.

El problema de fondo es que Mercedes no solo tiene el mejor coche, sino también el piloto más en forma del mundo en Antonelli, quien no ha tenido un fin de semana malo en toda la temporada. Para que Ferrari pudiera pelear el título necesitaría que Antonelli cometiera varios errores seguidos, que Mercedes sufriera problemas de fiabilidad y que Hamilton y Leclerc ganaran prácticamente todo lo que queda, un escenario que el propio Hamilton ya calificó como «casi imposible». El objetivo realista para lo que queda de 2026 es asegurar el subcampeonato de constructores y llegar a 2027 con el impulso suficiente para dar la pelea definitiva.