La WNBA se prepara para un cambio de liderazgo después de que Cathy Engelbert anunciara su decisión de retirarse como comisionada al finalizar 2026. La noticia fue comunicada el 4 de septiembre de 2026 por el comisionado de la NBA, Adam Silver, y pone fin a una etapa de más de siete años en la que la liga de baloncesto femenino experimentó una importante expansión comercial, deportiva y mediática.

Engelbert fue nombrada en 2019 como la primera comisionada de la historia de la WNBA, después de haber ejercido como directora ejecutiva de Deloitte. Su salida se producirá el 31 de diciembre de 2026, aunque la propia dirigente ha señalado que participará en el proceso de transición para facilitar la llegada de su sucesor.

El anuncio llega precisamente cuando la WNBA atraviesa una etapa de expansión. La competición pasó de 12 equipos cuando Engelbert asumió el cargo a un proyecto de 18 franquicias para 2030, mientras que los nuevos acuerdos audiovisuales y el convenio colectivo de 2026 han modificado de manera significativa las perspectivas económicas de la competición.

Cathy Engelbert confirmó que se retirará al terminar 2026

La decisión de Engelbert fue anunciada oficialmente por Adam Silver, quien destacó el periodo de crecimiento que experimentó la WNBA durante los siete años de la dirigente al frente de la competición.

Engelbert, por su parte, explicó que la decisión de retirarse fue personal y que llevaba varios meses considerándola. En declaraciones recogidas por Associated Press, señaló que cuando llegó a la WNBA inicialmente tenía previsto permanecer aproximadamente tres años y medio, pero terminó extendiendo su permanencia a más de siete años.

La dirigente también explicó que considera que el momento coincide con varios procesos importantes ya encaminados, entre ellos el nuevo convenio colectivo, los acuerdos de derechos audiovisuales y la expansión de la liga.

Su salida está prevista para el 31 de diciembre de 2026, por lo que todavía permanecerá al frente de la organización durante el cierre de la temporada y los últimos meses del año.

Una sucesión que ya estaba siendo preparada

El anuncio no significa que la WNBA vaya a realizar un relevo inmediato. Engelbert explicó que durante los últimos años había trabajado en la preparación de un proceso de sucesión.

La comisionada indicó que existen posibles candidatos tanto dentro como fuera de la organización, aunque no se ha presentado públicamente una persona designada para ocupar el puesto.

La elección del próximo comisionado será un proceso en el que tendrá un papel central Adam Silver, ya que la WNBA forma parte del ecosistema de la NBA y el comisionado de la NBA supervisa la liga femenina. Engelbert ha señalado que pretende colaborar para que su sucesor tenga una transición más estructurada que la que ella misma tuvo cuando asumió el cargo.

Esto significa que la WNBA encara los últimos meses de 2026 con un liderazgo todavía en funciones, pero con el proceso de búsqueda de su próximo máximo responsable en marcha.

¿Quién es Cathy Engelbert?

Antes de llegar a la WNBA, Engelbert desarrolló buena parte de su carrera en el sector empresarial.

Fue directora ejecutiva de Deloitte y, en 2015, se convirtió en la primera mujer en dirigir una de las grandes firmas de servicios profesionales conocidas como las Big Four en Estados Unidos.

La ejecutiva también tenía antecedentes vinculados con el baloncesto. Estudió en Lehigh University, donde jugó al baloncesto universitario y posteriormente ejerció como capitana del equipo.

En 2019, Adam Silver anunció su nombramiento como primera comisionada de la WNBA. La organización explicó entonces que su experiencia empresarial, especialmente en generación de ingresos, gestión y operaciones, podía ayudar a la liga a desarrollar su potencial comercial.

La WNBA creció de 12 a 18 equipos durante su etapa

Uno de los principales cambios estructurales de la WNBA durante la administración de Engelbert fue la expansión de la competición.

Cuando asumió el cargo en 2019, la liga contaba con 12 equipos. Posteriormente se incorporaron las Golden State Valkyries, que comenzaron a jugar en 2025, y en 2026 se sumaron las franquicias de Portland y Toronto.

Además, la WNBA anunció en 2025 la creación de nuevos equipos en Cleveland, Detroit y Philadelphia. Cleveland comenzará a competir en 2028, Detroit en 2029 y Philadelphia en 2030.

Con esos proyectos, la liga alcanzará las 18 franquicias al comienzo de la próxima década.

La expansión también representa un cambio geográfico importante para el baloncesto femenino profesional en Estados Unidos y Canadá, con nuevas inversiones, mercados y oportunidades para jugadoras, entrenadores y trabajadores vinculados a la competición.

Nuevos derechos audiovisuales para una etapa diferente

Otro de los pilares de la gestión de Engelbert fue la negociación de nuevos acuerdos de derechos audiovisuales.

En 2024, la WNBA anunció acuerdos con Disney, Amazon Prime Video y NBCUniversal para distribuir partidos entre 2026 y 2036. El paquete contempla más de 125 partidos de temporada regular y playoffs distribuidos anualmente entre esos socios, además de los partidos de las Finales.

Para 2026, la liga también incorporó a CBS Sports y amplió la distribución mediante distintas plataformas.

La programación nacional de 2026 contempla 216 partidos disponibles a través de sus diferentes socios de transmisión, mientras que la temporada regular cuenta con 15 equipos disputando 44 partidos cada uno.

El cambio tiene relevancia porque la WNBA llega al relevo de liderazgo con una estructura audiovisual mucho más amplia que la existente cuando Engelbert asumió el cargo.

El nuevo convenio colectivo también marcó su última etapa

La salida de Engelbert ocurre después de uno de los cambios laborales más importantes de la historia de la WNBA.

En marzo de 2026, la WNBA y la Asociación de Jugadoras de la WNBA alcanzaron un acuerdo para un nuevo convenio colectivo de siete años, previsto para extenderse desde 2026 hasta 2032. Posteriormente, la Junta de Gobernadores de la liga ratificó sus términos.

El acuerdo contempla un incremento considerable de las compensaciones económicas.

Según las proyecciones anunciadas por la liga, el convenio representará más de 1.000 millones de dólares en salarios y beneficios para las jugadoras durante sus siete años de vigencia.

Para 2026, el salario máximo está proyectado en 1,4 millones de dólares, mientras que el salario promedio se sitúa en una proyección de 583.000 dólares. El acuerdo también establece que las jugadoras con contratos máximos podrían superar los 2,4 millones de dólares anuales hacia 2032, dependiendo del crecimiento de los ingresos de la liga y los equipos.

El convenio también incluye mejoras relacionadas con viajes, instalaciones, beneficios para jugadoras con hijos, planificación familiar, jubilación y otras condiciones laborales.

El crecimiento también cambió la estructura de la temporada

La expansión comercial de la WNBA estuvo acompañada por modificaciones en el calendario.

La temporada regular pasó a 44 partidos por equipo en 2025 y 2026. A partir de 2027, está previsto que el calendario alcance hasta 50 partidos en determinadas temporadas, mientras que el nuevo convenio colectivo contempla incluso calendarios de hasta 52 encuentros en los últimos años de vigencia del acuerdo.

Esto supone un incremento significativo respecto de las primeras temporadas de Engelbert, cuando la competición tenía un calendario más reducido.

El objetivo es aprovechar el aumento de demanda por los partidos, la expansión de los mercados y el mayor número de plataformas que transmiten los encuentros.

La pandemia también marcó el comienzo de su gestión

Uno de los primeros grandes desafíos de Engelbert fue la pandemia de COVID-19.

En 2020, durante su primera temporada completa como comisionada, la WNBA creó la denominada “Wubble”, un entorno controlado en Bradenton, Florida, donde se disputó la temporada para reducir los riesgos asociados a la pandemia.

La competición logró completar aquella temporada bajo un formato extraordinario y posteriormente recuperó progresivamente su calendario tradicional.

El programa de vuelos chárter cambió los viajes de las jugadoras

Durante la gestión de Engelbert también se introdujo un programa de vuelos chárter para que los equipos y sus jugadoras pudieran desplazarse de manera privada a los partidos.

La medida buscó modificar una de las diferencias históricas entre la WNBA y las principales competiciones deportivas profesionales de Estados Unidos: las condiciones de viaje de las atletas.

El nuevo convenio colectivo de 2026 incorporó además disposiciones para convertir el transporte aéreo chárter en una característica estable de la competición, junto con otras mejoras relacionadas con viajes y alojamiento.

La inversión también aumentó durante su administración

En 2022, Engelbert dirigió una ronda de inversión de 75 millones de dólares, destinada a financiar iniciativas de crecimiento a largo plazo.

Los recursos fueron orientados a áreas como marketing, interacción con aficionados, productos digitales y expansión internacional.

La liga también experimentó un aumento en diferentes indicadores comerciales durante estos años, incluyendo asistencia, audiencia, ventas de productos, suscripciones a League Pass y valoraciones de las franquicias. La propia WNBA señala estos indicadores como parte del crecimiento registrado durante la gestión de Engelbert.

El crecimiento no estuvo exento de tensiones

Aunque los datos comerciales de la WNBA muestran un crecimiento importante, la etapa de Engelbert también estuvo acompañada por desacuerdos entre la liga y las jugadoras.

Las relaciones laborales fueron especialmente relevantes durante las negociaciones del nuevo convenio colectivo. La Asociación de Jugadoras tuvo una participación central en el proceso y, finalmente, ambas partes alcanzaron el acuerdo de siete años anunciado en marzo de 2026.

Durante 2026 también hubo discusiones públicas sobre asuntos como el arbitraje, la seguridad de las jugadoras y la forma en que la liga respondía a determinadas situaciones durante los partidos.

En julio, la presidenta de la Asociación de Jugadoras, Nneka Ogwumike, evitó pronunciarse sobre si Engelbert debía continuar al frente de la liga y señaló que correspondía a otras instancias tomar esa decisión. La vicepresidenta de la asociación, Breanna Stewart, también reconoció el papel de Engelbert en las negociaciones del nuevo convenio, aunque evitó pronunciarse sobre su permanencia.

Por ello, el relevo de liderazgo llega en un momento en el que la liga combina una expansión comercial acelerada con la necesidad de mantener relaciones laborales y deportivas estables.

¿Qué ocurrirá con la WNBA después de Engelbert?

El próximo comisionado recibirá una liga considerablemente diferente de aquella que Engelbert encontró en 2019.

La WNBA tendrá una estructura de 18 equipos prevista para 2030, nuevos acuerdos audiovisuales de largo plazo, un convenio colectivo vigente hasta 2032 y un calendario más extenso.

También tendrá que administrar el crecimiento de las franquicias, la expansión internacional, el aumento de los ingresos y las expectativas de las jugadoras y los aficionados.

En otras palabras, el desafío del siguiente liderazgo no será simplemente aumentar el tamaño de la competición. También deberá gestionar una organización que ya se encuentra en una escala económica y mediática diferente a la de hace siete años.

La sucesión llega mientras la WNBA vive una etapa de expansión

La decisión de Engelbert tiene lugar durante la temporada número 30 de la WNBA, un momento simbólico para una competición que comenzó en 1997.

La liga inició 2026 con 15 equipos, después de la incorporación de Portland y Toronto. Además, tiene confirmadas las futuras franquicias de Cleveland, Detroit y Philadelphia.

El cambio de comisionada, por tanto, coincidirá con una transformación que ya está en marcha y que continuará durante los próximos años.

Engelbert permanecerá en el cargo hasta el 31 de diciembre de 2026 y ha expresado su intención de colaborar en la transición. La búsqueda de su reemplazo será determinante para definir quién dirigirá la siguiente etapa de la WNBA, aunque la liga todavía no ha anunciado públicamente quién ocupará el puesto.

Por ahora, la salida de Engelbert representa el cierre de una etapa iniciada en 2019 y marcada por la expansión de la competición, nuevos acuerdos comerciales y audiovisuales, cambios en las condiciones laborales de las jugadoras y una ampliación significativa de la estructura de la liga.