El puerto de Rotterdam alberga una de las instalaciones de contenedores más avanzadas en materia de automatización y electrificación. Se trata de APM Terminals Maasvlakte II, una terminal que comenzó sus operaciones comerciales a finales de 2014 y fue inaugurada oficialmente en 2015.

Aunque en ocasiones se presenta como una nueva terminal inaugurada recientemente, los datos oficiales muestran que su apertura original ocurrió hace más de una década. Lo que sí está ocurriendo actualmente es una importante expansión de sus instalaciones, cuya primera fase está prevista para completarse durante 2026.

La instalación se ha convertido en un ejemplo de cómo la automatización, la electrificación y las energías renovables pueden integrarse en las operaciones de uno de los mayores puertos comerciales de Europa.

Una terminal automatizada desde 2015

APM Terminals Maasvlakte II está situada en la segunda Maasvlakte, una zona portuaria construida sobre terrenos ganados al mar del Norte.

La terminal inició sus operaciones en el cuarto trimestre de 2014 y fue inaugurada oficialmente en 2015. Desde su diseño inicial se planteó como una instalación altamente automatizada, con equipos eléctricos y sistemas capaces de gestionar el movimiento de contenedores con una intervención humana mucho menor que en las terminales portuarias convencionales.

La infraestructura original cuenta con alrededor de 86 hectáreas, un muelle de aproximadamente 1.000 metros y conexión ferroviaria dentro de la propia terminal.

Uno de sus elementos más importantes son las grúas de muelle controladas de manera remota. Además, el patio utiliza sistemas automatizados para transportar y almacenar los contenedores.

La automatización permite que diferentes partes del proceso funcionen de manera coordinada, desde la descarga de los buques hasta la ubicación de los contenedores en el patio y su posterior salida por carretera, ferrocarril o transporte fluvial.

La electricidad sustituye al diésel

Uno de los aspectos más destacados de la instalación es que sus principales equipos operativos son eléctricos.

APM Terminals señala que las grúas y los vehículos automatizados utilizados para trasladar contenedores funcionan mediante electricidad. La terminal dispone actualmente de 73 vehículos Lift Automated Guided Vehicles (L-AGV), que transportan contenedores de forma automática y utilizan baterías que pueden cambiarse automáticamente en estaciones especializadas.

Esta característica tiene consecuencias importantes para las emisiones locales.

En una terminal tradicional, numerosos equipos de manipulación utilizan motores diésel. En Maasvlakte II, en cambio, buena parte de esas operaciones se realiza mediante maquinaria eléctrica, reduciendo las emisiones producidas directamente dentro de la instalación y también el ruido generado por los equipos.

El Puerto de Rotterdam describe las terminales de Maasvlakte II como instalaciones completamente eléctricas, desde los vehículos guiados automáticamente hasta las grúas de los muelles.

La energía eólica es una pieza fundamental

La otra característica que ha hecho especialmente conocida a la terminal es su suministro eléctrico.

Según APM Terminals, la instalación fue diseñada como la primera terminal de contenedores completamente automatizada del mundo que utilizaba electricidad procedente de energía eólica para sus operaciones. La compañía señaló en 2017 que las necesidades energéticas de la terminal eran cubiertas mediante electricidad generada por el viento.

El propio Puerto de Rotterdam confirma actualmente que la terminal de APM Terminals en Maasvlakte II funciona completamente con energía generada por turbinas eólicas.

Aquí es importante hacer una precisión: hablar de «energía eólica marina» puede llevar a confusión.

Las fuentes oficiales consultadas hablan de electricidad generada por energía eólica, y documentos de APM Terminals de 2014 indicaron que el suministro contratado procedía de parques eólicos europeos, tanto terrestres como marinos. Por ello, no sería preciso afirmar que toda la electricidad utilizada actualmente procede exclusivamente de aerogeneradores instalados en el mar.

¿Cómo funciona una terminal prácticamente automatizada?

El funcionamiento de Maasvlakte II se basa en la coordinación de diferentes sistemas.

Cuando un portacontenedores llega al puerto, las grúas de muelle descargan los contenedores. Los equipos automatizados se encargan posteriormente de trasladarlos hacia las zonas correspondientes del patio.

En la actualidad, APM Terminals informa que aproximadamente el 80 % de los movimientos de las grúas están automatizados, mientras que las operaciones restantes se realizan de forma remota.

El sistema también organiza los contenedores de acuerdo con su siguiente medio de transporte.

Los que van a salir por carretera, ferrocarril o vía fluvial pueden ser ubicados en zonas específicas para facilitar su posterior recogida. Esto permite que la planificación del movimiento de las mercancías se realice desde antes de que el contenedor llegue a determinadas etapas de la operación.

La digitalización también desempeña un papel importante. La información relacionada con las operaciones, documentación y notificaciones se gestiona mediante sistemas digitales vinculados al ecosistema portuario neerlandés.

El papel de los vehículos autónomos

Uno de los elementos más llamativos de Maasvlakte II son sus vehículos automatizados.

Los L-AGV trasladan los contenedores entre la zona de las grúas y el patio. En lugar de contar con un conductor humano en cada vehículo, los movimientos son coordinados mediante sistemas automatizados.

Los vehículos funcionan con baterías eléctricas y pueden desplazarse hasta las estaciones de intercambio cuando necesitan reemplazarlas. Allí se cambia automáticamente la batería descargada por una cargada.

Esta infraestructura permite mantener un flujo constante de contenedores sin recurrir a vehículos diésel convencionales dentro de las principales áreas de operación.

Además, durante 2025 y 2026 APM Terminals ha comenzado a incorporar una nueva generación de tractores terminales eléctricos automatizados.

En abril de 2026 se anunció la incorporación de cinco nuevos tractores automatizados, con lo que la flota de prueba y despliegue llegó a diez unidades. El objetivo anunciado es alcanzar una flota de 30 vehículos automatizados.

Una expansión de más de 1.000 millones de euros

El desarrollo de la terminal no terminó con la infraestructura inaugurada originalmente.

En marzo de 2023, la Autoridad Portuaria de Rotterdam y APM Terminals anunciaron un acuerdo para ampliar Maasvlakte II con una inversión superior a 1.000 millones de euros.

El proyecto contempla aproximadamente 47,5 hectáreas adicionales y otros 1.000 metros de muelle de aguas profundas. La ampliación permitirá incrementar la capacidad de la terminal en aproximadamente 2 millones de TEU, unidad equivalente a un contenedor estándar de 20 pies.

La nueva sección también está siendo diseñada para funcionar de forma totalmente automatizada y con emisiones netas cero.

La primera fase de esta expansión está prevista para finalizar a finales de 2026.

Por eso, cuando se habla actualmente de una «nueva terminal» en Rotterdam, es importante diferenciar entre la terminal original de APM Terminals Maasvlakte II, inaugurada en 2015, y la ampliación que se encuentra en desarrollo.

El proyecto también apuesta por la electricidad en los barcos

La transformación energética del puerto no se limita a los equipos que trabajan dentro de la terminal.

APM Terminals Maasvlakte II tiene previsto incorporar infraestructura de suministro eléctrico desde tierra para los buques, conocida como shore power.

El proyecto anunciado permitirá que los barcos conectados al muelle utilicen electricidad de la red mientras permanecen atracados, reduciendo la necesidad de mantener sus motores auxiliares funcionando.

El Puerto de Rotterdam estima que esta infraestructura podría reducir las emisiones de CO₂ en aproximadamente 7.000 toneladas anuales en APM Terminals Maasvlakte II una vez que entre en funcionamiento, algo previsto para 2028.

Esta tecnología representa otro paso dentro de la estrategia de electrificación del puerto: no solo se busca reducir las emisiones de las grúas y vehículos terrestres, sino también las generadas por los buques mientras permanecen en el puerto.

Rotterdam busca convertir Maasvlakte en un modelo de puerto sostenible

La apuesta de Rotterdam forma parte de una transformación más amplia de su infraestructura portuaria.

El puerto está desarrollando diferentes proyectos relacionados con electricidad, energía renovable, transporte ferroviario, navegación interior y reducción de emisiones.

Maasvlakte II ocupa un lugar especial en esa estrategia debido a que desde su concepción incorporó automatización y electrificación a gran escala.

La propia Autoridad Portuaria señala que las terminales de esta zona están diseñadas para utilizar equipos eléctricos y conectar las operaciones portuarias con modalidades de transporte consideradas más sostenibles, como el ferrocarril y el transporte fluvial.

Una referencia para la automatización portuaria

El caso de Maasvlakte II muestra hacia dónde se dirige una parte de la industria portuaria: menos dependencia de combustibles fósiles, más automatización y una mayor integración entre infraestructura física y sistemas digitales.

La terminal combina grúas eléctricas, vehículos automatizados, sistemas de almacenamiento de alta densidad, control remoto y suministro eléctrico procedente de fuentes eólicas.

Además, la expansión que está ejecutándose incorpora nuevas tecnologías de automatización y vehículos eléctricos, lo que permitirá ampliar la capacidad sin abandonar el modelo de operación automatizada.

Sin embargo, el dato fundamental para entender la noticia es su cronología: no se trata de una terminal completamente nueva inaugurada en 2026. La instalación original de APM Terminals Maasvlakte II comenzó sus operaciones en 2014 y fue inaugurada oficialmente en 2015. Lo que se está desarrollando ahora es una gran ampliación que mantiene y profundiza su modelo automatizado y eléctrico.

Así, Rotterdam continúa utilizando Maasvlakte II como uno de sus principales laboratorios para combinar automatización, electrificación y energía renovable dentro de una infraestructura diseñada para gestionar millones de contenedores y algunos de los buques portacontenedores más grandes del mundo.