La influenza equina volvió a ocupar un lugar importante dentro de las medidas sanitarias del deporte ecuestre durante 2026, después de que organismos especializados reportaran nuevos brotes y recomendaran reforzar la vigilancia de los animales que participan en competiciones y se desplazan entre diferentes instalaciones.

Sin embargo, es importante hacer una precisión sobre una versión que ha circulado recientemente: no aparece, hasta el momento de esta publicación, una confirmación oficial de la Federación Ecuestre Internacional (FEI) que indique la suspensión preventiva de dos pruebas oficiales de adiestramiento específicamente por brotes aislados de influenza equina.

La información disponible sí permite confirmar que durante 2026 se han registrado episodios de influenza equina y que las autoridades y organizaciones deportivas han reforzado los controles para reducir el riesgo de propagación.

Nuevos brotes de influenza equina fueron registrados durante 2026

Uno de los reportes más relevantes procede de Reino Unido. British Equestrian informó el 15 de abril de 2026 que el sistema de vigilancia de enfermedades infecciosas equinas había identificado seis brotes confirmados de influenza equina en seis condados de Inglaterra durante los primeros diez días de abril.

Los casos fueron registrados en Berkshire, Hampshire, Kent, Lincolnshire, North Yorkshire y Suffolk. La cifra llamó la atención porque durante todo el primer trimestre de 2026 solamente se habían registrado dos brotes de influenza equina en Reino Unido, según la misma organización.

El organismo también señaló que cinco de los seis brotes estaban relacionados con caballos que habían llegado recientemente al Reino Unido. Tres de esos episodios involucraban animales importados desde otros países europeos, entre ellos Irlanda y Países Bajos. Además, tres de los seis brotes correspondían a caballos que habían sido vacunados contra la enfermedad.

Estos datos son relevantes porque muestran que la vacunación reduce el riesgo y puede disminuir la gravedad de la enfermedad, pero no significa que un caballo vacunado sea completamente incapaz de infectarse.

¿Qué es la influenza equina?

La influenza equina es una enfermedad respiratoria viral altamente contagiosa que afecta a los caballos y a otros équidos.

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) explica que la enfermedad puede afectar a caballos, asnos, mulas y otros équidos, y que generalmente no es mortal. El organismo también señala que no existe evidencia de potencial zoonótico conocido, por lo que la influenza equina no se considera una enfermedad que se transmita de los caballos enfermos a las personas.

Entre los signos que pueden aparecer están:

  • Tos seca.
  • Fiebre.
  • Secreción nasal.
  • Pérdida de apetito.
  • Debilidad.
  • Dolor muscular.
  • Disminución del rendimiento físico.

La FEI también ha explicado que la enfermedad puede propagarse rápidamente entre caballos y que la transmisión no requiere necesariamente un contacto directo entre animales. El virus puede propagarse mediante secreciones respiratorias y también a través de elementos contaminados, como ropa, equipos, utensilios y material utilizado en las instalaciones.

El movimiento de caballos aumenta el riesgo

El problema adquiere especial importancia en el deporte ecuestre porque los caballos participantes pueden desplazarse constantemente entre establos, centros de entrenamiento y competiciones.

Un animal puede compartir espacios con numerosos ejemplares durante un evento y posteriormente regresar a su lugar de origen. Esa movilidad hace que las medidas de prevención sean especialmente importantes.

British Dressage informó en mayo de 2026 que, debido al aumento de casos de influenza equina, se implementaron medidas adicionales de vigilancia en sus instalaciones. Entre ellas estuvieron los controles de vacunación y restricciones para caballos que llegaran sin una vacunación válida.

La organización también informó que un evento regional había tenido que ser aplazado debido al brote registrado en ese momento.

Esto muestra que los brotes pueden tener consecuencias deportivas incluso cuando no existe una suspensión general de las competiciones internacionales.

La FEI mantiene estrictos requisitos de vacunación

La Federación Ecuestre Internacional cuenta desde hace años con normas específicas para controlar la influenza equina en los eventos bajo su jurisdicción.

Las regulaciones veterinarias establecen requisitos de vacunación para los caballos que participan en competiciones FEI. Las normas contemplan diferentes calendarios dependiendo de cuándo se inició el esquema de vacunación. Para los caballos que comenzaron un nuevo esquema primario desde el 1 de enero de 2024, la normativa establece una primera vacuna, una segunda dosis entre 21 y 60 días después y una tercera dosis —el primer refuerzo— dentro de los seis meses y 21 días posteriores a la segunda.

Además, los caballos que compiten deben contar con un refuerzo dentro del período establecido por las regulaciones antes de llegar a un evento.

La normativa también contempla controles veterinarios al llegar a las instalaciones. Los caballos pueden ser sometidos a una revisión para comprobar su identidad, estado sanitario y vacunación antes de ingresar a las zonas destinadas a los animales.

Desde julio de 2026 se reforzó el control digital

Uno de los cambios importantes de este año está relacionado con el FEI HorseApp, la plataforma utilizada para registrar información de los caballos participantes en eventos internacionales.

Desde el 1 de julio de 2026, el registro digital de los datos de vacunación contra la influenza equina pasó a estar sujeto a controles y sanciones cuando la información requerida no está correctamente registrada.

British Equestrian informó que los datos de vacunación deben aparecer tanto en el pasaporte del caballo como en el FEI HorseApp. La organización explicó que el veterinario debe registrar las nuevas vacunaciones en la plataforma el mismo día en que son administradas y en presencia del animal.

La medida busca facilitar la comprobación del historial sanitario de los caballos antes de su participación en eventos internacionales.

La vacunación sigue siendo una de las principales herramientas de prevención

Aunque los brotes pueden producirse incluso entre animales vacunados, la vacunación continúa siendo una de las herramientas fundamentales para reducir el impacto de la enfermedad.

El ICA señala que las vacunas no siempre impiden completamente la infección debido, entre otros factores, a la variabilidad de las cepas virales. No obstante, la vacunación puede reducir la gravedad de la enfermedad y acortar el período de recuperación.

Por ese motivo, las autoridades sanitarias recomiendan combinar la vacunación con otras medidas de bioseguridad.

Entre ellas se encuentran la limpieza y desinfección de vehículos y equipos, evitar movilizar animales que presenten signos respiratorios y separar a los caballos enfermos de aquellos que no presentan síntomas.

¿Significa esto que se suspendieron dos pruebas FEI?

Esta es la parte que requiere mayor precisión.

No se ha podido confirmar mediante una comunicación oficial de la FEI que dos pruebas oficiales de adiestramiento hayan sido suspendidas preventivamente en septiembre de 2026 debido a brotes aislados de influenza equina.

El calendario oficial de la FEI consultado muestra que durante septiembre de 2026 continúan figurando numerosas competiciones de adiestramiento y otras disciplinas en diferentes países.

Por ello, afirmar como hecho que la FEI «suspendió preventivamente dos pruebas oficiales» sin identificar cuáles fueron, dónde se realizaron y cuál fue el comunicado oficial que ordenó la suspensión podría llevar a publicar información incorrecta.

La situación sanitaria, no obstante, sí es real: durante 2026 se han documentado brotes de influenza equina y las organizaciones ecuestres han reforzado sus protocolos.

Un problema que requiere vigilancia constante

La influenza equina no es un fenómeno nuevo dentro del deporte ecuestre. La propia FEI ha advertido anteriormente sobre la facilidad con la que el virus puede propagarse entre animales y sobre la importancia de la vacunación y las medidas de bioseguridad.

El riesgo aumenta particularmente cuando los caballos se concentran en instalaciones donde conviven animales procedentes de diferentes lugares.

Por esta razón, los controles veterinarios, los registros de vacunación, la identificación de animales enfermos y las medidas de aislamiento forman parte de la estrategia utilizada para reducir la posibilidad de que un brote termine afectando a una competición completa.

La situación obliga a mantener la prevención

Los casos registrados durante 2026 sirven como recordatorio de que la influenza equina continúa siendo un desafío sanitario para la actividad ecuestre.

Los organismos especializados coinciden en la importancia de vigilar síntomas respiratorios, mantener actualizadas las vacunas y reducir el movimiento de animales enfermos. En el ámbito competitivo, además, los controles documentales y veterinarios adquieren especial relevancia debido al elevado número de animales que pueden concentrarse en una misma instalación.

Por ahora, la información disponible permite hablar de brotes confirmados y de un refuerzo de las medidas de prevención, pero no de una suspensión de dos pruebas FEI por influenza equina sin una comunicación oficial que lo respalde.