El acoso sexual dentro de los medios de comunicación en Colombia ha dejado de ser un tema aislado para convertirse en una problemática estructural que, durante años, fue tolerada o silenciada. Hoy, gracias a múltiples denuncias, se evidencia cómo esta conducta llegó a normalizarse en muchas redacciones.

¿Por qué se habla de “normalización”?

Durante décadas, muchas periodistas enfrentaron situaciones que eran vistas como “parte del trabajo”:

  • Comentarios sobre su apariencia física en entornos laborales.
  • Insinuaciones o propuestas inapropiadas de jefes o colegas.
  • Presión para aceptar conductas indebidas a cambio de oportunidades profesionales.
  • Minimización de las denuncias bajo frases como “así es el medio”.

Este tipo de prácticas se volvieron invisibles por miedo a represalias o a perder el empleo.

Un problema extendido

Investigaciones recientes y testimonios coinciden en que:

  • Una mayoría significativa de periodistas mujeres ha vivido algún tipo de acoso.
  • Los casos ocurren tanto en medios grandes como en regionales.
  • Las víctimas suelen ser mujeres jóvenes o en etapas iniciales de su carrera.

Falta de mecanismos efectivos

Uno de los factores clave en la perpetuación del problema ha sido la ausencia de garantías:

  • Muchas empresas no cuentan con protocolos claros de denuncia.
  • Existe desconfianza en los procesos internos.
  • En algunos casos, los agresores continúan en sus cargos sin sanción.

La Fiscalía General de la Nación ha empezado a recibir más denuncias, aunque aún se cuestiona la rapidez y efectividad de las investigaciones.

El cambio: romper el silencio

El panorama está cambiando gracias a la denuncia pública:

  • Redes sociales se han convertido en una herramienta clave para visibilizar casos.
  • Se ha fortalecido la solidaridad entre periodistas.
  • El tema ahora forma parte del debate público y mediático.

Este proceso se conecta con movimientos globales que buscan erradicar la violencia de género en distintos sectores.