En el marco del Día Mundial del Trastorno Afectivo Bipolar, especialistas advirtieron sobre las dificultades que persisten en Colombia para el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamiento de esta enfermedad mental.

Según expertos, la prevalencia del trastorno bipolar en el país se acerca al 2%, aunque podría ser mayor debido al subregistro de casos. Esta condición, caracterizada por la alternancia entre episodios de depresión y estados de manía o hipomanía, impacta significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.

Uno de los principales problemas identificados es el retraso en el diagnóstico. En muchos casos, el trastorno bipolar es confundido con depresión, lo que lleva a tratamientos inadecuados y demora en la intervención correcta.

Además, persisten barreras en el acceso a servicios especializados y a terapias continuas, especialmente en regiones con menor cobertura en salud mental. A esto se suma el estigma social, que sigue siendo un factor determinante para que muchos pacientes no busquen ayuda profesional a tiempo.

Especialistas insisten en la necesidad de fortalecer la detección temprana, mejorar el acceso a tratamientos y promover una mayor visibilización de la salud mental en el país, con el fin de reducir las brechas en la atención y garantizar una mejor calidad de vida para los pacientes.