Ancelotti rompió el silencio y no descartó seguir al frente de Brasil pese a la eliminación
El técnico italiano apareció ante los medios con la misma calma que lo caracteriza incluso en los momentos más difíciles. Lejos de anunciar su renuncia inmediata como muchos esperaban, Ancelotti fue medido y cauteloso: dijo que necesitaba tiempo para reflexionar sobre lo sucedido, que el resultado ante Noruega fue un golpe durísimo pero que su compromiso con Brasil sigue intacto mientras la Confederación lo respalde. La imagen del técnico más ganador de la historia de la Champions League consolando a sus jugadores en el césped del MetLife Stadium fue interpretada por muchos en Brasil como la de alguien que no está dispuesto a abandonar el barco en el peor momento.
Sin embargo, la presión desde Brasil es enorme y creciente. Varios exjugadores y periodistas deportivos del país ya pidieron públicamente su cabeza, argumentando que el equipo nunca mostró una identidad clara ni el fútbol vistoso que la afición brasileña exige. La Confederación Brasileña de Fútbol tiene programada una reunión en los próximos días para evaluar la situación y decidir el futuro del técnico, con nombres como Pep Guardiola y Zinedine Zidane circulando como posibles reemplazos en los medios brasileños. Ancelotti llega al encuentro con un argumento a su favor: ganó el Grupo C con puntaje perfecto y llegó a octavos, pero en el fútbol brasileño eso no alcanza cuando el sueño de la sexta estrella sigue sin cumplirse.
