Brasil acumula 24 años sin ganar una Copa del Mundo y la sequía más larga de su historia como potencia mundial
La eliminación ante Noruega en octavos del Mundial 2026 extiende la pesadilla brasileña hasta límites históricos. La última vez que Brasil levantó la Copa del Mundo fue en 2002 en Corea y Japón con Ronaldo Nazario como figura, y desde entonces han pasado 24 años de fracasos, frustraciones y eliminaciones prematuras que ninguno de los mejores técnicos ni las mejores generaciones de jugadores ha podido revertir. El 7-1 ante Alemania en 2014, las eliminaciones en cuartos ante Bélgica en 2018 y Croacia en 2022, y ahora la caída ante Noruega en 2026 forman una cadena de decepciones que en Brasil ya no se explica solo con mala suerte sino con problemas estructurales más profundos.
Lo más preocupante para el futuro inmediato es que en 2030 esa sequía llegará a 28 años, un período que para el país más ganador de la historia del fútbol resulta casi inconcebible. Carlo Ancelotti paga ahora el precio de una eliminación que nadie esperaba y su futuro al frente de la selección es una incógnita enorme. La Confederación Brasileña de Fútbol inicia un proceso de renovación con jugadores jóvenes como Estêvão, João Pedro y Endrick como futuro, pero las preguntas siguen sin respuesta: por qué un país con tanto talento individual no puede construir un equipo ganador en los momentos más importantes, y cuándo volverá a sonar el Joga Bonito en una final de Copa del Mundo.

