Argelia llega a Vancouver con el corazón de un equipo que nunca se da por vencido y Mahrez como última arma
Los Zorros del Desierto cerraron la fase de grupos de la manera más dramática posible y ese carácter es ahora su mayor fortaleza. Cayeron 3-0 ante Argentina sin poder hacer nada ante una máquina goleadora, se levantaron con una victoria sólida ante Jordania y en el partido decisivo ante Austria vivieron la montaña rusa más extrema del torneo: estuvieron eliminados hasta el minuto 90 antes de que Riyad Mahrez transformara un penalti que los puso de nuevo con vida, y en el minuto 93 Sasa Kalajdzic igualó para Austria dejándolos como terceros pero con los puntos suficientes para clasificarse. Una selección que sobrevivió al borde del precipicio llega a dieciseisavos con una mentalidad de acero.
Mahrez es la gran esperanza argelina esta noche en Vancouver. El ex Manchester City, a sus 35 años jugando en Arabia Saudita, llega con dos goles en el torneo y con esa capacidad de desequilibrio individual que ningún marcador puede neutralizar completamente en los momentos de inspiración. Junto a él, Ibrahim Maza del Hertha Berlín aporta juventud y creatividad, mientras que Houssem Aouar y Nabil Bentaleb dan solidez en el mediocampo. Argelia busca esta noche entrar entre los 16 mejores del mundo por segunda vez en su historia, después del histórico octavo de Brasil 2014 donde llegaron a los minutos finales del partido ante Alemania antes de caer en prórroga. Vladimir Petkovic les ha dado una identidad clara y esta noche en el BC Place tienen la oportunidad de volver a escribir una página gloriosa del fútbol africano.
