Suiza llega a Vancouver con la ambición de escribir su mejor página mundialista en 72 años
La Nati de Murat Yakin es uno de los equipos más sólidos y menos llamativos de este torneo, una combinación que en las fases eliminatorias suele ser más peligrosa de lo que parece. Siete puntos en la fase de grupos, invictos, con siete goles anotados y apenas tres en contra, Suiza demostró ante Qatar, Bosnia y Canadá que tiene un bloque compacto y varios jugadores capaces de decidir partidos. Johan Manzambi, el joven mediocampista de 20 años del Friburgo alemán, emergió como la gran revelación del equipo con tres goles en el torneo, mientras que Breel Embolo volvió a demostrar su poderío físico y su olfato goleador como referente del ataque helvético.
El sueño de Suiza esta noche va más allá de simplemente avanzar: quieren llegar a cuartos de final por primera vez desde 1954, cuando organizaron su propio Mundial. Granit Xhaka, en su cuarto torneo como capitán y líder absoluto del vestuario, sabe que esta generación tiene la calidad y la experiencia necesarias para lograrlo, y que ante una Argelia que llegó por la puerta de atrás tienen la oportunidad perfecta para dar ese paso histórico. La única preocupación en el campamento suizo es la duda sobre el lateral Silvan Widmer, que arrastra molestias en la cadera, aunque todo indica que Suiza saldrá con su mejor once disponible ante los Zorros del Desierto en el BC Place esta noche.
