Escuela para therians abre en Argentina y desata debate sobre identidad juvenil y redes sociales
La apertura de Fyrulais, un espacio dirigido a jóvenes que se identifican como therians, ha generado una fuerte discusión en redes sociales y entre especialistas en educación y salud mental en Argentina.
Lo que comenzó como una tendencia de nicho en plataformas digitales dio un paso hacia la presencialidad con la creación de esta escuela, orientada a adolescentes y jóvenes que manifiestan una conexión emocional o simbólica con animales, principalmente perros y zorros.
En redes como TikTok, Instagram y YouTube se popularizaron videos donde participantes usan máscaras, colas y accesorios, además de recrear conductas animales: caminar en cuatro patas, aullar o ladrar. Con el tiempo, estas expresiones virtuales evolucionaron hacia encuentros físicos y ahora a un entorno formativo estructurado.
Según sus organizadores, Fyrulais no busca que los asistentes “se conviertan” en animales ni promover una desconexión de la realidad. Aseguran que se trata de un espacio de expresión personal, donde los participantes —que se reconocen como personas— exploran una identificación parcial con un animal como parte de su construcción de identidad.
Entre las actividades que ofrece la escuela destacan:
- Quadrobics: disciplina física que imita la locomoción de cuadrúpedos apoyando manos y pies.
- Ejercicios de coordinación y resistencia.
- Dinámicas grupales de interacción simbólica.
- Espacios de diálogo para compartir experiencias.
Dentro de la comunidad therian, estas prácticas no se consideran un juego, sino una vivencia corporal que fortalece su vínculo simbólico con el animal con el que se identifican.
Debate social y profesional
La iniciativa encendió posiciones divididas:
- Algunos psicólogos y educadores la interpretan como una expresión cultural juvenil influenciada por internet.
- Otros especialistas piden acompañamiento adulto y profesional, especialmente por tratarse de menores, para prevenir riesgos físicos o emocionales.
- También hay voces que llaman a evitar la ridiculización y a comprender el fenómeno dentro del contexto social actual.
Mientras el debate continúa, Fyrulais se presenta como un entorno seguro para jóvenes que buscan expresarse sin miedo a burlas o estigmatización, marcando un nuevo capítulo en la relación entre identidades digitales y espacios educativos presenciales.
