Luego de más de 50 días de cierre por un deslizamiento en el kilómetro 18, el Gobierno Nacional anunció avances importantes para la reapertura de la Vía al Llano, una de las carreteras más estratégicas del país.
En una reunión convocada por la Contraloría General de la República, con la participación del Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el Instituto Nacional de Vías (Invías), se desarrolló la primera mesa técnica nacional para revisar el estado actual de la intervención y establecer compromisos concretos para recuperar la movilidad en el corredor vial Bogotá–Villavicencio.
El vicecontralor Carlos Mario Zuluaga, quien presidió el encuentro, explicó que la reunión dio cumplimiento al compromiso adquirido el pasado 21 de octubre durante una visita técnica a la zona afectada.
“Se acordó el inicio de unas mesas de trabajo para verificar las recomendaciones técnicas existentes y definir la intervención definitiva de la vía”, señaló Zuluaga.
Durante la sesión, el Invías presentó su plan de trabajo con el objetivo de que la carretera pueda ser habilitada en noviembre. Este plan contempla acciones de mitigación, estabilización del terreno y seguimiento continuo a los puntos críticos del corredor.
“El Invías expuso cuál es el plan de trabajo para que, en el mes de noviembre, quede habilitado este corredor vial y la operación pueda retomar su normalidad”, confirmó la Contraloría.
Además, las entidades acordaron la creación de un plan de acción conjunto, con actividades claras, cronograma y responsables, que permitirá hacer seguimiento permanente al avance de los trabajos.
Paso actual y medidas provisionales
Actualmente, el tránsito entre Bogotá y Villavicencio se mantiene a través de una variante a la antigua vía, ubicada a unos 600 metros del punto del derrumbe, bajo un esquema de control denominado “tipo semáforo”.
Esto significa que, en el kilómetro 18, a la altura de Chiapque (Cundinamarca), la Policía de Tránsito y el concesionario Coviandina priorizan el paso de vehículos de acuerdo con el comportamiento del tráfico y el volumen por sentido, que puede alcanzar hasta 300 vehículos simultáneos.
Las autoridades esperan que, con el cumplimiento del plan trazado, la Vía al Llano recupere su plena operatividad en las próximas semanas, restableciendo la comunicación entre el centro y los Llanos Orientales, y aliviando las afectaciones económicas y logísticas que ha causado su cierre prolongado.
