En uno de los partidos más emocionantes de los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de 2026, Bélgica logró una clasificación agónica a los octavos de final al vencer a Senegal en un compromiso que cambió por completo en los minutos finales. Cuando todo apuntaba a una histórica victoria de los africanos, los belgas reaccionaron con contundencia y terminaron imponiéndose en una definición cargada de tensión.

Durante gran parte del encuentro, Senegal fue el equipo que dominó las acciones. Los dirigidos por los Leones de la Teranga mostraron orden defensivo, intensidad en la recuperación del balón y eficacia para ponerse en ventaja, controlando el desarrollo del partido y dejando la sensación de tener el boleto a la siguiente ronda prácticamente asegurado.

Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que ningún resultado está garantizado hasta el pitazo final. En el minuto 85, cuando Bélgica parecía al borde de la eliminación, apareció Romelu Lukaku para descontar y devolverle la esperanza a su selección. Apenas tres minutos después, los europeos encontraron el empate con una nueva ofensiva que sorprendió a la defensa senegalesa y llevó el compromiso al tiempo suplementario.

Uno de los grandes protagonistas de la remontada fue el arquero Thibaut Courtois. Antes del primer gol belga, el guardameta realizó una intervención decisiva que evitó el tercer tanto de Senegal, una acción que terminó siendo el punto de inflexión del partido y permitió que Bélgica siguiera con vida.

En la prórroga, ambos equipos tuvieron oportunidades para definir la serie, pero el desgaste físico comenzó a hacerse evidente. Cuando el encuentro parecía encaminado a una definición por penales, Bélgica encontró una última oportunidad en el minuto 120. Tras una revisión arbitral, el juez sancionó una pena máxima a favor de los europeos, que fue convertida con seguridad para sellar el 3-2 definitivo y desatar la celebración belga.

Aunque el resultado favoreció a Bélgica, el rendimiento de Senegal dejó una imagen muy positiva. El conjunto africano fue superior durante buena parte del compromiso, generó las mejores ocasiones de gol y estuvo muy cerca de conseguir una clasificación histórica. Sin embargo, la falta de contundencia en los minutos decisivos y la capacidad de reacción de los belgas terminaron inclinando la balanza.

Con esta victoria, Bélgica se instala en los octavos de final del Mundial 2026 tras protagonizar una de las remontadas más memorables del torneo, mientras que Senegal se despide con el reconocimiento por el gran nivel mostrado, pero con la amargura de haber visto escapar la clasificación en los instantes finales.