
El activista ‘Beto’ Coral sería deportado en la tarde de este jueves desde Estados Unidos junto a otras personas en un vuelo de la Fuerza Aeroespacial. Se estima que el avión aterrice en el Aeropuerto Internacional El Dorado (Bogotá) en horas de la noche.
Desde el pasado 16 de junio, Franklin Humberto Coral Garrido, conocido popularmente como “Beto Coral “se encuentra bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Arizona
La expulsión ocurre un mes después de que Coral, excandidato al Congreso, fue detenido por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Arizona, pese a que tenía un proceso de asilo político en trámite y un permiso de trabajo vigente hasta 2028.
Coral denunció que su arresto obedece a una persecución por sus opiniones sobre la política colombiana; una postura que fue respaldada por el presidente Gustavo Petro.
El mandatario nacional calificó el hecho como persecución política y pidió la intervención de la Cancillería para acompañar el caso.
Las autoridades migratorias de Estados Unidos alegaron que Coral, aparentemente,habría violado las normas de estancia por haber superado los tiempos inicialmente permitidos para su visado. Con todo ese escenario, se ordenó la deportación para este jueves.
Lo que ha trascendido en las últimas horas es que el propio mandatario sería quien reciba al activista a su llegada al aeropuerto El Dorado, en Bogotá.
Gustavo Petro se pronunció
Precisamente el presidente de Colombia, Gustavo Petro, escribió en su cuenta de X: “Beto Coral como su compañero de avión de inmigrantes desplazados viene sin cadenas. Espero que el próximo gobierno no permita que vengan a colombianos dignos encadenados”.
Petro añadió: “Pondremos seguridad ante la inmensa oleada de amenaza que se ha levantado contra medio país. Colombia no apoya el genocidio en ninguna parte del mundo porque ya vivió uno. Quien apoye genocidios de bebés en el mundo los quiere también para Colombia Hoy no es hora de desunión es hora de unión por la Vida”.
El regreso de Coral a Colombia ocurre en medio de una transición política y reaviva el debate sobre las políticas migratorias de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump frente a activistas políticos extranjeros.
