Los Tiburones Azules huelen los dieciseisavos y van por el histórico golpe ante Arabia Saudita

Cabo Verde llega a Houston viviendo el mejor momento de su corta historia mundialista. La pequeña nación africana de apenas 600,000 habitantes sorprendió al mundo entero con dos empates de carácter ante España y Uruguay, dos selecciones con muchos más recursos y experiencia, y esta noche tiene la oportunidad de coronar una fase de grupos memorable con su primera victoria en una Copa del Mundo. Tres puntos ante Arabia Saudita los coloca en la tabla de mejores terceros con buenas opciones de avanzar a los dieciseisavos por primera vez en su historia.

El gran símbolo de esta selección es Vozinha, el arquero que se convirtió en leyenda al paralizar a España en el debut con una actuación monumental que inspiró a todo el país. Cabo Verde juega sin miedo, con una intensidad física enorme y un espíritu colectivo que ha sorprendido a rivales mucho más cotizados. Ryan Mendes y Jovane Cabral son las armas ofensivas más peligrosas, y Dailon Rocha Livramento aporta desequilibrio por las bandas. Esta noche en Houston, con un país entero pendiente del resultado desde el otro lado del Atlántico, los Tiburones Azules tienen la oportunidad de escribir una página que se recordará para siempre en el fútbol africano.