Productores, líderes comunitarios y familias campesinas de Colombia y Ecuador participaron en actividades de integración y reconocimiento durante la celebración del Día del Campesino, destacando la importancia del sector rural para la seguridad alimentaria y el desarrollo de la región.
La jornada reunió a representantes de comunidades fronterizas que compartieron experiencias y resaltaron el papel de los hombres y mujeres que trabajan la tierra y contribuyen al bienestar de miles de familias.
El líder campesino Wilson Muñoz destacó que las comunidades de ambos países comparten una profunda tradición agrícola y pecuaria, así como costumbres y conocimientos que han fortalecido históricamente la cooperación y el intercambio comercial en la frontera.
“Los pueblos de Colombia y Ecuador tienen raíces comunes en el trabajo del campo”, afirmó, al señalar que la actividad agropecuaria continúa siendo un motor fundamental para el desarrollo económico y social de la región.
Durante el encuentro también se reflexionó sobre los principales desafíos que enfrenta el sector rural, entre ellos el acceso a mercados, el mejoramiento de las vías terciarias, la infraestructura productiva y la tecnificación agrícola.
Asimismo, se hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas y aumentar la productividad del campo.
Los participantes recordaron que el Día del Campesino busca reconocer el esfuerzo de quienes producen alimentos, conservan los saberes ancestrales y aportan al desarrollo sostenible de las zonas rurales.
La celebración concluyó con mensajes de unidad, cooperación y compromiso para continuar fortaleciendo los lazos históricos que unen a las comunidades rurales de la frontera colombo-ecuatoriana.

Wilson Muñoz, dirigente.