El cáncer de mama no es una enfermedad exclusiva de las mujeres. Aunque es poco frecuente en los hombres, también puede aparecer y requiere atención oportuna. De hecho, representa menos del 1 % de todos los casos de cáncer de mama y suele presentarse con mayor frecuencia entre los 60 y 70 años.
Precisamente por ser poco conocido, muchos hombres pueden restarle importancia a cambios en el pecho, retrasando la consulta médica. Por eso, reconocer las señales de alerta puede marcar una diferencia.
¿Cómo detectar el cáncer de mama en hombres?
El signo más frecuente es la aparición de una masa o engrosamiento en la mama, especialmente detrás o cerca del pezón. Generalmente puede sentirse al tocar la zona y, aunque no todo bulto significa cáncer, cualquier cambio nuevo debe ser evaluado por un profesional.
Además, existen otras señales que requieren atención:
- Hundimiento o cambio en la posición del pezón.
- Secreción por el pezón, especialmente si contiene sangre.
- Cambios en el tamaño o la forma de la mama.
- Enrojecimiento, descamación o inflamación de la piel.
- Hundimientos o apariencia similar a la piel de una naranja.
- Heridas o ulceraciones que no desaparecen.
- Ganglios inflamados debajo del brazo o cerca de la clavícula.
No hay que esperar a sentir dolor
Un aspecto importante es que el cáncer de mama masculino puede manifestarse como un bulto sin dolor. Por eso, esperar a que aparezca molestia puede retrasar la consulta.
Asimismo, algunas alteraciones mamarias en los hombres son benignas y no corresponden a cáncer. Sin embargo, solamente una valoración médica puede determinar la causa.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Los antecedentes familiares de cáncer de mama, determinadas alteraciones genéticas como cambios en BRCA2, haber recibido radioterapia en el tórax y algunas enfermedades asociadas con niveles elevados de estrógeno pueden aumentar el riesgo.
Por esta razón, los hombres con antecedentes familiares importantes o factores de riesgo deben comentarlo con su médico para establecer el seguimiento más adecuado.
¿Qué pruebas se utilizan?
Cuando existe una señal sospechosa, el médico puede realizar un examen físico y solicitar estudios de imagen, como mamografía o ecografía. Si aparece una lesión sospechosa, una biopsia permite determinar si existen células cancerosas.
A diferencia de las mujeres, no se recomienda de manera general realizar mamografías periódicas a todos los hombres. Sin embargo, quienes presentan síntomas o determinados factores de riesgo pueden requerir estudios según la valoración médica.
La prevención empieza por prestar atención
El mensaje fundamental es sencillo: los hombres también deben conocer sus mamas. Observar cambios, consultar ante la aparición de un bulto o modificación del pezón y no sentir vergüenza de hablar sobre estos síntomas puede favorecer un diagnóstico oportuno.
El cáncer de mama masculino es poco frecuente, pero existe. Detectarlo cuando todavía está localizado ofrece mejores posibilidades de tratamiento que descubrirlo en etapas avanzadas.
Ante cualquier cambio nuevo o persistente en la mama, el pezón o la axila, consulte a un profesional de salud y evite realizar diagnósticos por cuenta propia.
