Localizaban a sus víctimas a través de plataformas digitales 


Un duro golpe contra el crimen organizado logró la Policía Nacional con la captura de tres presuntos integrantes de una estructura delincuencial conocida como ‘Los Motorratones’, dedicada al hurto de motocicletas y la posterior extorsión a sus propietarios. Dos hombres y una mujer fueron detenidos en flagrancia cuando, según las autoridades, recibían parte del dinero exigido a una de sus víctimas.

Modus operandi

La banda operaba a través de plataformas digitales, donde contactaba a personas que ofrecían motocicletas de alta gama en venta. Usaban perfiles falsos, se hacían pasar por compradores interesados y acordaron una cita para ver el vehículo. Una vez en el lugar, se ganaban la confianza de la víctima, revisaban la moto y, en un momento determinado, la hurtaban, en ocasiones mediante intimidación o engaño.

Tras el robo, los delincuentes volvían a contactar a la víctima, esta vez con una nueva identidad, para exigirle una suma de dinero a cambio de devolverle el vehículo. Si la persona se negaba, la amenaza escalaba, incluyendo posibles agresiones físicas, daños al bien o incluso represalias a familiares.

Operativo 

Gracias a una denuncia oportuna, las autoridades coordinaron un operativo que permitió capturar a los tres implicados justo cuando recibían el dinero producto de una de sus extorsiones. La Policía explicó que el seguimiento incluyó vigilancia en tiempo real, interceptaciones legales y labores de inteligencia.

A disposición de la justicia

Los capturados fueron presentados ante la Fiscalía General de la Nación y enfrentan cargos por los delitos de hurto calificado y agravado, y extorsión. Según las investigaciones, no se descarta que haya más implicados en esta red criminal, por lo que se invita a quienes hayan sido víctimas bajo esta modalidad a denunciar.

Las autoridades reiteran el llamado a tener precaución con los procesos de compraventa de vehículos por internet y a verificar siempre la identidad de los compradores antes de entregar cualquier bien.

Por Gina Soto

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