En un nuevo trino, Iván Cepeda aterrizó el llamado a la “desobediencia civil” que lanzó ayer tras cuestionar la doble nacionalidad de Abelardo de la Espriella. Pero no cambió el fondo de su mensaje. Al contrario, amplió sus argumentos.El ahora líder de la oposición insistió en que el debate gira alrededor de una “afrenta a la dignidad nacional”. Por eso sostuvo su llamado y le pidió a De la Espriella aclarar si es “colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense”.