La Chapecoense vuelve a sacudir al Peixe en la Vila Belmiro y suma un punto de oro para su lucha por la permanencia
El Verdão do Oeste protagonizó esta tarde en Santos una de las actuaciones más sorprendentes del Brasileirao 2026: llegar a la Vila Belmiro como colista del torneo, ponerse arriba en el marcador dos veces y arrancar un punto de un Santos desesperado que necesitó un autogol y un penal de Neymar en el tiempo añadido para evitar la derrota. Marcinho al minuto 51 empató el partido después del gol de Gabriel Menino y luego Álvaro Barreal puso el 2-1 al minuto 67 con una definición que silenció completamente a la Vila Belmiro y recordó dolorosamente a la afición santista la goleada 4-2 que Chapecoense le propinó en la primera rodada. El Verdão do Oeste mostró esta tarde que cuando encuentra los espacios para correr en transición es un equipo completamente diferente al que muestran sus números en la tabla.
Lo que hace especialmente valioso este empate para la Chapecoense es el contexto: un punto de visitante en la cancha de Santos, yendo dos veces arriba en el marcador y resistiendo hasta el último segundo el asedio del equipo paulista, es exactamente el tipo de resultado que puede cambiar la dinámica de un equipo que lleva semanas en el fondo de la tabla sin ganar. Sin Italo, su goleador vendido al fútbol surcoreano, la Chapecoense demostró que tiene recursos colectivos para competir con rivales de mayor jerarquía cuando está bien plantada tácticamente. El punto en la Vila Belmiro no resuelve la situación crítica del Verdão do Oeste en la tabla pero sí envía un mensaje claro al resto del torneo: este colista no está dispuesto a descender sin pelear hasta el último partido.
