Los terremotos y otros desastres naturales pueden poner en riesgo a los animales de compañía, por lo que contar con un plan de emergencia que los incluya es fundamental para protegerlos y facilitar una evacuación segura.
Perros y gatos pueden reaccionar de manera inesperada ante situaciones de miedo y estrés. Algunos pueden esconderse, escapar o presentar comportamientos diferentes a los habituales, por lo que la preparación previa puede marcar la diferencia durante una emergencia.
Una de las principales recomendaciones es establecer con anticipación un plan de evacuación para las mascotas y conocer lugares seguros donde puedan ser recibidas, especialmente porque algunos refugios u hoteles pueden tener restricciones para el ingreso de animales.
También es aconsejable contar con una red de apoyo entre familiares, amigos o vecinos que puedan ayudar a cuidar o evacuar a la mascota en caso de que su cuidador no pueda hacerlo.
Otra medida importante es mantener actualizada la información de identificación del animal. El uso de microchip, junto con datos de contacto vigentes, puede facilitar su recuperación si se pierde durante una emergencia.
Los propietarios también deben preparar un kit de emergencia para sus mascotas, que incluya alimento, agua, medicamentos y otros elementos básicos. Es recomendable disponer de suministros tanto para permanecer en casa como para una eventual evacuación.
Finalmente, es importante acostumbrar a los animales al uso del guacal o transportador. Mantenerlo en un lugar conocido y asociarlo con experiencias positivas puede facilitar el traslado cuando sea necesario salir rápidamente de la vivienda.
La preparación anticipada permite reducir los riesgos y actuar con mayor rapidez, garantizando que las mascotas también estén contempladas dentro del plan familiar ante terremotos, incendios, inundaciones o cualquier otra emergencia.
