Los incendios de cobertura vegetal continúan generando preocupación en varias zonas de Nariño, donde las llamas han afectado áreas productivas y medios de vida de cientos de familias. El más reciente balance señala daños en cultivos, animales e infraestructura relacionada con la actividad agropecuaria.
La situación evidencia la vulnerabilidad del campo frente a las altas temperaturas y la sequía. Productores y comunidades rurales esperan acciones que permitan proteger las zonas afectadas y avanzar en la recuperación de las actividades económicas que sustentan a numerosas familias del departamento.
