Colombia tomó una de las decisiones ambientales más fuertes de los últimos años: declaró la Amazonía colombiana libre de nueva minería e hidrocarburos.
La medida frena el avance de 43 bloques de petróleo y 286 solicitudes mineras en uno de los ecosistemas más biodiversos y estratégicos del planeta.
La Amazonía representa casi el 42% del territorio nacional. Ahí viven comunidades indígenas y miles de especies. Además cumple un papel clave: almacena carbono, regula el agua y ayuda a las lluvias en gran parte de Suramérica.
Para expertos, proteger este bioma no solo es clave para Colombia. También aporta a la conservación regional y fortalece la lucha global por cuidar uno de los principales pulmones del mundo.
