Las comunidades indígenas Sarrutsira y Yokuyukutshi, ubicadas en el sector de Media Luna, en la Alta Guajira, denunciaron una presunta afectación ambiental ocasionada por la dispersión de polvo de carbón que, según sus líderes, proviene de las pilas de almacenamiento a cielo abierto ubicadas en Puerto Bolívar. Los habitantes aseguran que las fuertes brisas de los últimos meses transportan partículas negras hasta sus territorios, afectando viviendas, cultivos, animales, fuentes de agua y zonas costeras.

De acuerdo con los voceros de las comunidades, el material particulado se deposita sobre techos, utensilios domésticos, embarcaciones de pesca, corrales y vegetación nativa. Los habitantes sostienen que esta situación ha generado preocupación por sus posibles efectos sobre la salud y sobre las actividades tradicionales de las familias wayuu, cuya economía depende en gran medida de la pesca artesanal y la cría de animales.

Los líderes comunitarios también manifestaron que varias personas, especialmente niños y adultos mayores, han presentado síntomas como tos, irritación en los ojos y molestias en la piel. Por ello, solicitaron la realización de estudios médicos y ambientales que permitan establecer el origen del material, su composición y los posibles riesgos para la población.

Además de las preocupaciones por la salud, las comunidades aseguran que la vegetación presenta hojas y ramas cubiertas por una capa oscura y que algunos cultivos y zonas de pastoreo podrían estar siendo afectados. También expresaron inquietud por un eventual impacto sobre el mar y los recursos pesqueros, fundamentales para la seguridad alimentaria y el sustento económico de la población local. Como parte de la denuncia, divulgaron fotografías en las que se observa una embarcación cubierta por una sustancia negra, la cual consideran una evidencia de la situación.

Ante este panorama, los representantes wayuu solicitaron la intervención de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y de Corpoguajira para que realicen inspecciones técnicas, monitoreos de la calidad del aire, el agua y el suelo, y verifiquen el cumplimiento de las medidas de manejo ambiental en el complejo portuario. Asimismo, pidieron al Ministerio de Salud y a otras entidades competentes adelantar jornadas de atención médica para las comunidades afectadas.

Entre las medidas que proponen se encuentran reforzar la humectación y cobertura de las pilas de carbón, revisar los sistemas de transporte interno del mineral y adoptar acciones que reduzcan la dispersión del material particulado durante las temporadas de fuertes vientos características de la región.

Frente a las denuncias, Cerrejón indicó que no tenía conocimiento formal del pronunciamiento al momento de las publicaciones y señaló que sus monitoreos de calidad del aire en la zona se mantienen dentro de los límites establecidos por la normativa ambiental. La empresa manifestó que está dispuesta a revisar la información correspondiente una vez conozca oficialmente la denuncia.

La situación vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el equilibrio entre la actividad minera y la protección ambiental en La Guajira. Mientras las comunidades reclaman investigaciones independientes y medidas preventivas, las autoridades deberán evaluar la información técnica disponible para determinar el origen del material denunciado y definir las acciones que garanticen la protección del ambiente y de la salud de los habitantes de Media Luna.