La problemática de movilidad, la invasión del espacio público y la falta de cultura ciudadana en la ciudad de Pasto es una preocupación constante que afecta directamente la calidad de vida y la seguridad de sus habitantes.

Las denuncias y reportes ciudadanos evidencian que el irrespeto a las normas viales se concentra principalmente en conductas específicas como el parqueo indiscriminado de vehículos y motocicletas obstruyen constantemente andenes, zonas peatonales y rampas de acceso para personas con discapacidad en zonas comerciales y de salud como el sector de Las Cuadras.

El desorden vehicular también satura corredores principales como las avenidas: Julián Bucheli, Chapagnat, Américas y Torobajo donde se parquea en lugares prohibidos obstaculizando el transporte público.

La mayoría de conductores cruza semáforos en rojo, ignoran las cebras peatonales o transitan en contravía.

En sectores neurálgicos como el parque de Rumipamba han requerido intervenciones conjuntas de las autoridades para regular las ventas informales y recuperar las áreas comunes para el disfrute seguro del peatón. Sin embargo la calle 17 con carreras 19 a 23, invaden el espacio público.

En Pandiaco, un ‘responsable’ conductor tumbó una estructura que por más de un mes reposa en un andén y afecta la movilidad peatonal.