La ciudad de Cali se encuentra consternada por el asesinato de Diego Mazabel, un empresario de 43 años dedicado a la organización de bodas y eventos, quien fue atacado a plena luz del día cuando caminaba a pocas cuadras de su vivienda en el barrio Linqueño, al sur de la capital del Valle del Cauca.
El crimen ocurrió hacia el mediodía del martes, cuando Mazabel se desplazaba por una vía del sector mientras hablaba por teléfono. Cámaras de seguridad registraron el momento en que un hombre que se movilizaba en motocicleta lo interceptó frente a una peluquería. Según las imágenes, el agresor lo empujó, le disparó directamente en la cabeza y posteriormente huyó del lugar llevándose una maleta que portaba la víctima.
La herida fue mortal y, pese a la rápida reacción de algunos transeúntes, Diego Mazabel falleció en el sitio.
El coronel Andrés Arias, comandante (e) de la Policía Metropolitana de Cali, explicó que el ataque estaría relacionado con un intento de hurto. “Fue abordado por un sujeto que se movilizaba en motocicleta, al parecer con la intención de despojarlo de sus pertenencias, y lamentablemente esta persona fallece”, señaló el oficial.
Tras el homicidio, las autoridades activaron un plan especial de investigación. El caso es adelantado por un grupo conformado por la Policía Metropolitana y el CTI de la Fiscalía General de la Nación, con el objetivo de identificar y capturar al responsable en el menor tiempo posible.
El secretario de Seguridad de Cali, Jairo García, aseguró que el crimen ha sido priorizado. “Desde el día de ayer, en coordinación con la Policía Metropolitana y el CTI de la Fiscalía, se determinó un grupo especial de investigación para lograr resultados rápidos”, indicó.
Diego Mazabel era padre de dos hijos y, apenas tres días antes de su muerte, había anunciado públicamente su compromiso matrimonial con su pareja, con quien planeaba casarse en junio próximo. La noticia de su asesinato ha generado una profunda tristeza entre familiares, amigos y colegas del sector de eventos.
El gremio de organizadores de bodas expresó su rechazo al crimen y pidió justicia. “Diego era una persona llena de alegría, de luz y de amor por su trabajo y su familia. No podemos permitir que este caso quede en el olvido”, manifestó Manuel Pineda, amigo cercano de la víctima.
Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad del sector y los ciudadanos de Cali reclaman mayor seguridad y acciones contundentes para frenar la violencia que sigue cobrando vidas en la ciudad.
