La profunda crisis financiera del sistema de salud en Colombia tiene al Hospital San Rafael de Itagüí al borde del colapso. En una conmovedora declaración pública, su gerente, Luis Fernando Arroyave, rompió en llanto al confesar que desde hace varios meses no ha podido pagar los salarios de los empleados ni cumplir con los compromisos con proveedores, debido a las deudas millonarias de las EPS, especialmente de aquellas intervenidas por el Gobierno.

Según explicó el directivo, las EPS adeudan al hospital más de 27.000 millones de pesos, situación que ha afectado directamente a 460 trabajadores de la salud y empleados administrativos, quienes no reciben su salario desde octubre. Además, el centro asistencial mantiene pagos atrasados desde hace más de un año con empresas de vigilancia, aseo, lavandería y alimentación.

“Fue muy duro ver en diciembre a mis funcionarios llorando porque no tenían cómo comer, pagar su arriendo o darles un regalo a sus hijos, y yo sin poder hacer nada porque desde agosto la Nueva EPS no nos paga”, expresó Arroyave entre lágrimas.

La situación del Hospital San Rafael refleja una problemática más amplia. De acuerdo con la Secretaría de Salud de Antioquia, al menos 60 hospitales del departamento se encuentran en riesgo financiero, mientras que la deuda total del sistema en la región asciende a 4,9 billones de pesos. Las EPS con mayores obligaciones pendientes son Savia Salud, Nueva EPS y Coosalud, todas intervenidas por el Gobierno.

Aunque en 2025 la Gobernación de Antioquia brindó apoyo financiero al hospital, este año la ayuda se ha limitado a la gestión de un crédito que, según Arroyave, avanza lentamente por trámites administrativos. “Debo más de 1.500 millones solo a la empresa de alimentación, que ha sido muy paciente con nosotros”, señaló.

Pese al crítico panorama, el gerente confirmó que recibió un respiro temporal, luego de que el interventor de la Nueva EPS se comprometiera a realizar un desembolso de 2.000 millones de pesos la próxima semana. Sin embargo, advirtió que esta medida es insuficiente si no se toman soluciones estructurales.

“No es solo el Hospital San Rafael de Itagüí, es todo el sistema de salud del país el que está colapsado. Ya no aguantamos más”, concluyó el directivo.