La crisis del sistema de salud en Colombia continúa generando preocupación, esta vez a partir del testimonio de un profesional que vive en carne propia las fallas del modelo. Manuel Santiago Ordóñez, médico pediatra y paciente con hemofilia, denunció la falta de medicamentos esenciales para tratar los trastornos de la coagulación, una situación que pone en riesgo permanente la vida de cientos de personas en el país.
Durante una entrevista, Ordóñez cuestionó que, pese a contar con recursos, personal médico calificado y avances tecnológicos, el sistema no garantice el acceso oportuno a tratamientos vitales. “Como médico y como paciente me es difícil comprender la incomprensión que existe por parte de quienes toman las decisiones para la administración de la salud”, afirmó.
La hemofilia es una enfermedad que no permite retrasos en la atención, ya que los pacientes pueden presentar sangrados espontáneos en cualquier momento, incluso sin golpes previos. “Estos sangrados pueden comprometer órganos vitales como el cerebro, los pulmones, el hígado o los riñones”, explicó el especialista, quien advirtió que la ausencia del factor de coagulación puede resultar mortal.
El médico reveló que ha conocido casos en los que pacientes con hemofilia han fallecido tras caídas leves o episodios aparentemente menores, precisamente por no contar con el tratamiento a tiempo. Los sangrados internos en articulaciones y órganos vitales representan una amenaza constante para quienes padecen esta condición.
La denuncia expone una profunda paradoja del sistema de salud colombiano: aunque existe la capacidad técnica para atender estas enfermedades, las barreras administrativas y la falta de suministro impiden que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan con urgencia.
El caso de Ordóñez refleja cómo la crisis sanitaria afecta tanto a pacientes como a profesionales de la salud, y subraya la necesidad de implementar medidas urgentes que garanticen el acceso efectivo y continuo a medicamentos esenciales, especialmente para enfermedades de alto riesgo como los trastornos de la coagulación.
