Dos de los militares que resultaron heridos en el atentado con explosivos contra el batallón de Ocaña, Norte de Santander, entregaron sus testimonios sobre los angustiosos momentos que vivieron durante la acción violenta, que es atribuida al ELN.

El ataque dejó cuatro uniformados lesionados luego de que se registrara una fuerte explosión cerca del casino de la unidad militar. Uno de los sargentos relató que, tras la detonación, todo quedó en completa oscuridad y llegó a pensar que había perdido uno de sus pies debido a la gravedad del impacto.

Explosión destruyó instalaciones

De acuerdo con información del Ejército, la explosión fue provocada por más de 10 cilindros bomba que estaban acondicionados en un vehículo. La onda explosiva destruyó por completo la fachada del casino del batallón y causó cuantiosos daños en la infraestructura militar.

Las autoridades castrenses calificaron el hecho como una acción terrorista que viola las normas del Derecho Internacional Humanitario, al poner en riesgo la vida de los uniformados dentro de una instalación oficial.

Reacción militar

Tras el atentado, tropas del Ejército desplegaron un operativo en la zona. En medio de los enfrentamientos posteriores, las autoridades informaron que uno de los presuntos responsables murió y que un menor de edad fue aprehendido por su posible participación en los hechos.

Contexto de violencia en el Catatumbo

El ataque se habría producido como retaliación del ELN frente a las operaciones militares que se adelantan en la región del Catatumbo, donde este grupo armado mantiene una presencia histórica.

La Defensoría del Pueblo ya había advertido el riesgo en la zona mediante la Alerta Temprana 017 del 29 de octubre de 2025, en la que señalaba los enfrentamientos del ELN con el frente 33 y el Bloque Magdalena Medio de las disidencias, así como su intención de consolidar control territorial sobre economías ilegales como el narcotráfico, el negocio petrolero y la minería ilegal.

Ocaña, además, se ha convertido en refugio para miles de familias desplazadas por el conflicto. Solo en diciembre pasado, combates entre grupos armados afectaron a cerca de 6.000 personas.

Heridos buscaron ayuda por sus propios medios

Pese a las lesiones y al impacto de la explosión, los sargentos lograron movilizarse y buscar ayuda para ser trasladados a un centro asistencial, donde recibieron atención médica.

Las Fuerzas Militares mantienen operaciones en la zona para dar con los responsables y reforzar la seguridad en esta convulsionada región del país.