La Caminata de la Solidaridad por Colombia es una de las tradiciones sociales más importantes de Colombia y, durante varias décadas, ha reunido a miles de personas en las calles de Bogotá alrededor de una causa común: ayudar a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Lo que comenzó como una iniciativa para conseguir recursos destinados a programas sociales terminó convirtiéndose en un símbolo de unión, participación ciudadana y solidaridad.

La historia de esta tradición está relacionada con la creación de la Fundación Solidaridad por Colombia, fundada en 1975 por Nydia Quintero de Turbay, junto con su hija Diana Turbay y un grupo de colaboradores. La Fundación nació con el propósito de desarrollar acciones sociales dirigidas principalmente a niños, jóvenes y familias que enfrentaban diferentes dificultades económicas y sociales. Desde sus comienzos, la organización buscó generar oportunidades y apoyar a las personas que más lo necesitaban.

Tres años después de la creación de la Fundación surgió la idea de realizar una movilización por las calles de Bogotá. La primera actividad se llevó a cabo en 1978, aunque la Fundación considera que la primera Caminata de la Solidaridad propiamente dicha fue la realizada en 1979. En aquella ocasión, Nydia Quintero lideró el recorrido con un objetivo concreto: recaudar recursos para adquirir equipos de panadería destinados a una institución que atendía a personas con discapacidad.

En sus primeros años, la Caminata tenía características diferentes a las actuales. Se trataba principalmente de un gran desfile por las calles de Bogotá, en el que participaban carrozas, artistas, personajes públicos y ciudadanos. Poco a poco, la respuesta de la población fue aumentando y el evento empezó a convertirse en una tradición anual. La participación de figuras conocidas ayudó considerablemente a llamar la atención del público y a hacer que el mensaje de solidaridad llegara a muchas más personas.

Uno de los aspectos más destacados de la Caminata fue la presencia de importantes personalidades nacionales e internacionales. En 1979, el reconocido comediante mexicano Mario Moreno «Cantinflas» participó en la jornada. Posteriormente, en 1981, llegó a Colombia el elenco de la popular serie mexicana El Chavo del Ocho, encabezado por Roberto Gómez Bolaños. Su presencia generó gran entusiasmo entre los colombianos y contribuyó a aumentar la importancia y popularidad del evento.

La lista de invitados famosos continuó creciendo. En 1983, el grupo juvenil Menudo participó en la Caminata, atrayendo especialmente a un público joven. Al año siguiente, en 1984, una de las figuras deportivas más importantes de la historia, el futbolista brasileño Pelé, acompañó la jornada. La participación de artistas, deportistas y celebridades internacionales convirtió la Caminata en un evento de gran alcance y despertó el interés de miles de personas.

Sin embargo, la presencia de estas figuras no tenía únicamente una finalidad de entretenimiento. Los artistas y deportistas ayudaban a atraer público y, al mismo tiempo, permitían que un mayor número de personas conociera el trabajo de la Fundación Solidaridad por Colombia. De esta manera, la Caminata funcionaba como una plataforma para visibilizar las necesidades de diferentes comunidades y conseguir apoyo para los programas sociales de la organización.

Con el paso de los años, el evento se hizo cada vez más grande. Las calles de Bogotá comenzaron a llenarse de carrozas, comparsas, músicos, actores, bailarines y ciudadanos que participaban en los recorridos. La Caminata logró combinar actividades culturales y recreativas con una finalidad social. Así, se convirtió en un espacio donde las personas podían disfrutar de un evento público y, al mismo tiempo, contribuir a una causa destinada a mejorar la vida de otros colombianos.

A pesar de su crecimiento y popularidad, la historia de la Caminata también estuvo marcada por momentos difíciles. Uno de los episodios más importantes ocurrió en 1989, un año especialmente complejo para Colombia debido a la violencia política. Ese año, el evento fue suspendido tras el asesinato del dirigente liberal Luis Carlos Galán, ocurrido pocos días antes de la fecha prevista para la Caminata. De acuerdo con los registros históricos disponibles, esta fue la única ocasión en la que la tradicional jornada tuvo que ser interrumpida.

Ese mismo año, el Gobierno del presidente Virgilio Barco estableció mediante el Decreto 1692 el Día de la Solidaridad, que se conmemora el último domingo de agosto. Esta fecha quedó estrechamente relacionada con la tradición de la Caminata y reforzó su importancia dentro del calendario social del país.

Después de aquella interrupción, la Caminata regresó y continuó desarrollándose durante las décadas siguientes. Su permanencia demuestra la importancia que adquirió para los colombianos y la capacidad de la Fundación para mantener vivo el propósito original de la iniciativa.

Aunque la Caminata se convirtió en la expresión más conocida de la Fundación Solidaridad por Colombia, su trabajo no se limitó a este evento. Durante los años, la organización desarrolló diferentes programas destinados a mejorar las condiciones de vida de personas y comunidades vulnerables. Entre sus áreas de trabajo se encuentran la educación, la salud, la atención a comunidades afectadas por desastres y el apoyo a jóvenes de escasos recursos.

También surgieron iniciativas como Jóvenes Solidarios y las Becas Diana Turbay, orientadas a brindar oportunidades a jóvenes y personas que necesitaban apoyo para avanzar en sus proyectos de vida. La Caminata ayudaba a mostrar estos programas al público y a conseguir recursos para que la Fundación pudiera continuar desarrollando sus actividades.

Con el paso del tiempo, la sociedad también cambió y la Fundación tuvo que adaptar la Caminata a las nuevas generaciones. El evento dejó de ser únicamente un desfile tradicional y empezó a incorporar diferentes actividades deportivas, culturales y recreativas. Esta transformación permitió mantener el interés del público y presentar la solidaridad