El Gobierno nacional dio un nuevo paso en uno de los procesos ambientales más complejos y prolongados de Colombia. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible expidió tres resoluciones relacionadas con la delimitación de Santurbán, la protección de sus fuentes hídricas y el manejo de las zonas que rodean este estratégico ecosistema de alta montaña.
Las decisiones fueron anunciadas el 6 de agosto de 2026 y, según el Ministerio de Ambiente, buscan fortalecer la protección integral del complejo de páramos Jurisdicciones–Santurbán–Berlín, en los departamentos de Santander y Norte de Santander.
Las tres resoluciones tienen alcances diferentes: una establece la delimitación progresiva de 29.199,44 hectáreas del complejo de páramos; otra declara una reserva definitiva de 1.499,23 hectáreas en la microcuenca de la quebrada La Baja, en California, Santander; y una tercera actualiza y prorroga una zona de reserva temporal que alcanza 73.432,42 hectáreas y cuya vigencia se extiende hasta el 4 de marzo de 2029.
Ministerio de Ambiente: anuncio oficial sobre las tres resoluciones de Santurbán
¿Cuáles son las tres resoluciones sobre Santurbán?
Las medidas expedidas por el Ministerio no constituyen una sola decisión, sino un conjunto de instrumentos que buscan abordar diferentes componentes ambientales y territoriales del macizo.
La primera es la Resolución 0992 de 2026, mediante la cual se establece la delimitación progresiva de 29.199,44 hectáreas del Complejo de Páramos Jurisdicciones–Santurbán–Berlín.
La segunda es la Resolución 0994 de 2026, que declara una Reserva de Recursos Naturales Renovables de carácter definitivo sobre 1.499,23 hectáreas de la microcuenca de la quebrada La Baja.
La tercera es la Resolución 0970 de 2026, que modifica y actualiza la reserva temporal ubicada en el costado occidental del macizo, además de prorrogar su vigencia hasta marzo de 2029.
Estas decisiones deben diferenciarse de la Resolución 863 de 2026, expedida en julio, que estableció la metodología nacional de delimitación progresiva de páramos y sirvió como marco para aplicar este mecanismo en Santurbán.
¿Qué cambia con la delimitación progresiva?
Uno de los principales cambios está relacionado con la manera en que se desarrolla el proceso de delimitación.
La Resolución 0992 permite avanzar con la delimitación en aquellos territorios donde ya se alcanzaron acuerdos con las comunidades sobre los seis temas considerados ineludibles por la Corte Constitucional.
En esta primera etapa quedaron incorporadas 29.199,44 hectáreas, correspondientes a territorios de 19 municipios en los que se avanzó en el proceso participativo.
Además, la resolución incorpora nueve municipios que son beneficiarios del recurso hídrico generado en el complejo, con el propósito de fortalecer la coordinación entre las autoridades, la protección de las fuentes de agua, la fiscalización y los mecanismos de financiación.
La particularidad de esta metodología es que no obliga a esperar a que todos los municipios terminen simultáneamente sus procesos de concertación.
En otras palabras, el Gobierno puede adoptar decisiones sobre las zonas donde ya existe suficiente avance participativo mientras continúa el diálogo en aquellos sectores que todavía están pendientes.
La delimitación de Santurbán no queda completamente cerrada
Aunque la Resolución 0992 representa un avance importante, no significa que todo el complejo de Santurbán haya quedado delimitado definitivamente.
El Ministerio dejó establecido que las áreas que todavía no hacen parte de esta delimitación progresiva deberán continuar con el proceso de participación correspondiente.
Esto significa que la decisión adoptada el 6 de agosto representa una delimitación progresiva y no el cierre absoluto del proceso para todo el complejo.
Las zonas pendientes mantienen las medidas de protección que ya estaban vigentes mientras se desarrollan las etapas restantes.
Este punto es especialmente relevante porque la delimitación de Santurbán lleva años envuelta en una disputa que combina protección ambiental, participación ciudadana, derechos de las comunidades y actividad minera.
¿Por qué Santurbán es tan importante para el agua?
El páramo de Santurbán no solamente es relevante por su biodiversidad. Su importancia también está relacionada directamente con el agua que abastece a numerosas comunidades de Santander y Norte de Santander.
El Ministerio de Ambiente sostiene que la protección del complejo está vinculada con el abastecimiento hídrico de más de 2,5 millones de personas de ambos departamentos, incluyendo a poblaciones de áreas metropolitanas como Bucaramanga y Cúcuta.
Los páramos cumplen funciones esenciales en la regulación hídrica debido a su capacidad para captar, almacenar y liberar agua progresivamente.
Por eso, la discusión sobre Santurbán no se limita a determinar dónde comienza o termina el ecosistema de páramo. También involucra la protección de bosques altoandinos, quebradas, humedales, aguas superficiales y sistemas de aguas subterráneas que tienen una relación estrecha con el ecosistema.
Reserva definitiva en la quebrada La Baja
La segunda decisión del Ministerio está relacionada con la microcuenca de la quebrada La Baja, ubicada en el municipio de California, Santander.
Mediante la Resolución 0994 de 2026, el Gobierno declaró una Reserva de Recursos Naturales Renovables de carácter definitivo sobre 1.499,23 hectáreas.
La medida busca proteger un sistema hídrico que, de acuerdo con los estudios citados por el Ministerio, comprende una relación entre el páramo, el bosque altoandino y las aguas superficiales y subterráneas.
Uno de los efectos más importantes de esta declaratoria es que dentro del área de reserva no podrán otorgarse nuevos contratos, autorizaciones o licencias para proyectos de mediana y gran minería.
Sin embargo, la medida no desconoce automáticamente las situaciones jurídicas que ya estén consolidadas conforme a la legislación vigente.
¿Qué pasa con la pequeña minería?
Este es uno de los puntos más sensibles de las nuevas decisiones.
El Ministerio de Ambiente aseguró que las resoluciones no establecen una prohibición general de la pequeña minería en las zonas de reserva.
En el caso de la Reserva Definitiva de La Baja, los procesos de formalización de pequeña minería podrán avanzar siempre que cumplan con las evaluaciones y condiciones ambientales correspondientes.
El Ministerio también indicó que estas actividades deben desarrollarse sin utilizar mercurio ni cianuro.
La diferencia entre pequeña minería y actividades de mediana y gran escala es fundamental para entender el alcance de las medidas, especialmente porque en los municipios de Soto Norte la minería tradicional forma parte de la economía y de la historia de numerosas comunidades.
Una reserva temporal se extiende hasta 2029
La tercera resolución es la 0970 de 2026, mediante la cual el Ministerio actualizó la zona de reserva temporal de recursos naturales renovables.
La medida establece una nueva extensión de 73.432,42 hectáreas e incorpora, entre otras áreas, cerca de 88 hectáreas relacionadas con trámites mineros cuyo estado jurídico cambió recientemente.
La vigencia de la reserva temporal fue prorrogada hasta el 4 de marzo de 2029.
El objetivo es permitir que durante ese periodo se terminen los estudios técnicos, ambientales, sociales, económicos y jurídicos necesarios para determinar qué medidas de protección deberán adoptarse posteriormente.
Según el Ministerio, esta prórroga mantiene las medidas de protección existentes y no incorpora restricciones adicionales.
El origen del conflicto: una delimitación cuestionada por la Corte Constitucional
Para entender por qué estas decisiones tienen tanta relevancia es necesario regresar a la historia jurídica de Santurbán.
En 2014 el Ministerio de Ambiente había expedido una resolución que delimitaba el complejo de páramos. Sin embargo, el proceso fue cuestionado por comunidades y organizaciones que argumentaron que no se había garantizado una participación adecuada de las personas afectadas.
La controversia llegó a la Corte Constitucional.
En la Sentencia T-361 de 2017, el alto tribunal determinó que se había vulnerado el derecho a la participación de las comunidades y ordenó desarrollar un nuevo proceso de delimitación.
La Corte estableció que la nueva decisión debía garantizar la participación efectiva de los actores involucrados y mantener, como mínimo, el nivel de protección ambiental existente. También estableció parámetros relacionados con la protección de las fuentes hídricas y la necesidad de considerar la interacción entre el páramo y otros ecosistemas.
Por esta razón, la delimitación de Santurbán se convirtió en un proceso mucho más complejo que simplemente dibujar una línea sobre un mapa.
Ocho años de discusiones y retrasos
La orden de la Corte Constitucional tenía como objetivo que el nuevo proceso participativo culminara rápidamente. Sin embargo, la implementación se extendió durante años.
El proceso ha involucrado reuniones con comunidades campesinas, pequeños mineros, autoridades locales, organizaciones ambientales y otros actores.
Uno de los principales obstáculos ha sido que los municipios no avanzaron al mismo ritmo en las distintas fases de concertación.
Precisamente esa situación llevó al Ministerio a diseñar la metodología de delimitación progresiva, con la cual se pretende evitar que los municipios que ya completaron sus procesos tengan que esperar indefinidamente a que otros territorios terminen sus discusiones.
El debate entre protección ambiental y actividad minera
Santurbán se encuentra en el centro de una de las discusiones socioambientales más importantes de Colombia porque en el mismo territorio confluyen dos realidades.
Por un lado está la necesidad de proteger un ecosistema estratégico para la regulación hídrica y la biodiversidad.
Por otro, existen comunidades que históricamente han dependido de actividades económicas desarrolladas en la región, especialmente de la minería.
El conflicto no se reduce, por tanto, a una oposición simple entre ambientalistas y mineros.
La propia jurisprudencia constitucional ha reconocido que las medidas de protección de los páramos deben considerar los derechos de las comunidades campesinas y habitantes tradicionales, al tiempo que se garantiza la conservación de estos ecosistemas estratégicos. La Corte ha señalado que determinadas actividades agropecuarias de bajo impacto que ya se desarrollaban en los páramos pueden continuar bajo condiciones ambientales y dentro del marco legal correspondiente.
¿Qué papel tienen las comunidades?
La participación ciudadana es uno de los elementos centrales de todo el proceso.
La nueva delimitación progresiva se construyó a partir de los acuerdos alcanzados con las comunidades en 19 municipios respecto de los seis temas establecidos por la Corte Constitucional.
El propósito es que las decisiones sobre el territorio no sean adoptadas exclusivamente desde Bogotá, sino que incorporen las condiciones sociales, económicas y ambientales de las poblaciones directamente relacionadas con el páramo.
De acuerdo con el Ministerio, los territorios que todavía no han culminado el proceso participativo continuarán avanzando en las etapas correspondientes.
Una decisión que llega en medio del cambio de Gobierno
Las resoluciones también tienen un contexto político particular.
Fueron expedidas el 6 de agosto de 2026, en los últimos días de la administración de Gustavo Petro. El Ministerio de Ambiente presentó las medidas como el cumplimiento de una deuda histórica con Santurbán y como parte de una política de protección del territorio alrededor del agua.
Al mismo tiempo, la decisión se produce justo antes del cambio de administración nacional, lo que abre interrogantes sobre la continuidad de algunas de las políticas ambientales y sobre la manera en que el nuevo Gobierno abordará el conflicto minero y ambiental en la región.
Medios como El Espectador han señalado que el proceso no queda completamente cerrado debido a que todavía existen territorios pendientes de participación y delimitación.
¿Qué significa esto para el futuro de Santurbán?
En términos prácticos, las tres resoluciones representan un nuevo escenario para el macizo de Santurbán.
La Resolución 0992 permite avanzar jurídicamente con la delimitación de 29.199,44 hectáreas donde ya se alcanzaron acuerdos participativos.
La Resolución 0994 establece una protección definitiva sobre 1.499,23 hectáreas de la microcuenca de la quebrada La Baja y restringe nuevos proyectos de mediana y gran minería en esa zona.
La Resolución 0970 mantiene una reserva temporal de más de 73.000 hectáreas hasta marzo de 2029, mientras se completan estudios y se determina el manejo definitivo de esos territorios.
Sin embargo, el proceso de delimitación de Santurbán todavía no puede considerarse completamente terminado.
Las zonas que quedaron por fuera de esta primera delimitación progresiva deberán continuar con los procesos de participación correspondientes. Por eso, aunque el Gobierno presenta las decisiones como un avance histórico, el debate ambiental, social, económico y jurídico alrededor de Santurbán seguirá abierto.
Santurbán, una disputa que todavía no termina
La expedición de estas tres resoluciones marca un punto importante en una historia que comenzó mucho antes de las decisiones anunciadas en agosto de 2026.
La protección del páramo, la seguridad hídrica de millones de personas, los derechos de las comunidades campesinas, la minería tradicional y el futuro de los proyectos mineros de mayor escala seguirán formando parte de la discusión.
Lo que cambia ahora es que el Estado cuenta con nuevas decisiones administrativas para avanzar en diferentes partes del territorio sin tener que esperar a que todas las comunidades concluyan simultáneamente sus procesos de concertación.
La delimitación de Santurbán, por tanto, avanza, pero no termina con estas tres resoluciones. El nuevo mapa establece una primera etapa de protección y deja abierta la continuación del proceso en las zonas pendientes.
La disputa por Santurbán seguirá estando marcada por una pregunta fundamental: cómo garantizar la protección de uno de los sistemas hídricos más importantes del nororiente colombiano sin desconocer los derechos y las condiciones económicas de las comunidades que históricamente han habitado y trabajado en este territorio.
