El papa León XIV rindió homenaje este jueves a los miles de migrantes que han perdido la vida intentando alcanzar las Islas Canarias a través de la peligrosa ruta atlántica. Durante un acto celebrado en el puerto de Arguineguín, uno de los principales puntos de llegada de embarcaciones procedentes de África, el pontífice recordó a las víctimas y pidió no normalizar estas tragedias humanas.
En un discurso centrado en la dignidad humana y la solidaridad, León XIV hizo un llamado a la comunidad internacional para reforzar la protección de los migrantes y garantizar vías seguras para quienes se ven obligados a abandonar sus países por la pobreza, los conflictos o la persecución. También destacó la labor de las organizaciones humanitarias y de los ciudadanos que participan en las tareas de acogida y rescate.
Como parte del homenaje, el Papa realizó una ofrenda floral en memoria de las personas fallecidas en el mar y participó en un momento de oración por quienes perdieron la vida durante la travesía. El acto estuvo acompañado por testimonios de migrantes y voluntarios que trabajan en la atención a quienes llegan al archipiélago en busca de una oportunidad mejor.
La visita de León XIV a Canarias ha puesto el foco en la crisis migratoria que afecta a la región y en el elevado número de víctimas registradas en una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo. El pontífice insistió en que cada vida humana tiene un valor incalculable y reclamó una respuesta basada en la humanidad, la cooperación y el respeto a los derechos fundamentales.
