El proceso de recuperación de Manizales entró en una nueva etapa después de que el Concejo Municipal aprobara por unanimidad los recursos que permitirán financiar parte de la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo del 10 de agosto de 2026.

La decisión autoriza a la Administración Municipal a contratar un empréstito de hasta $220.000 millones, recursos que hacen parte de la primera fase del plan de reconstrucción de la ciudad y que estarán dirigidos a atender las consecuencias de la emergencia, especialmente en materia de vivienda, infraestructura, comercio y recuperación de sectores afectados.

La aprobación se produjo durante las sesiones extraordinarias convocadas por la Alcaldía para discutir las medidas financieras necesarias después del terremoto. El Concejo aprobó en segundo debate y por unanimidad los proyectos de Acuerdo 090 y 091.

¿Qué aprobó exactamente el Concejo de Manizales?

La autorización principal quedó establecida en el Proyecto de Acuerdo 090 del 17 de agosto de 2026, mediante el cual se concedió autorización al alcalde para contratar el empréstito por hasta $220.000 millones.

De manera complementaria, el Proyecto de Acuerdo 091 modificó el presupuesto general de rentas y gastos del municipio para incorporar los recursos destinados a la atención de la emergencia y al proceso de reconstrucción.

La distribución presupuestal establecida inicialmente contempla $100.000 millones para la vigencia 2026, mientras que los $120.000 millones restantes quedarán para la vigencia 2027.

Es importante precisar que la aprobación del Concejo no significa que los $220.000 millones hayan sido entregados inmediatamente ni que todas las obras financiadas con estos recursos ya estén contratadas. La decisión habilita a la Administración Municipal para avanzar en la operación de crédito y poner en marcha los mecanismos correspondientes.

¿Por qué Manizales necesita estos recursos?

El empréstito está relacionado directamente con las consecuencias provocadas por el sismo registrado el 10 de agosto de 2026, que dejó afectaciones en viviendas, establecimientos comerciales, instituciones educativas, edificaciones y diferentes bienes públicos de Manizales.

Un balance presentado por la Alcaldía el 4 de septiembre registró cerca de 12.000 personas afectadas y aproximadamente 11.500 unidades de vivienda con algún tipo de daño. De ellas, 1.505 presentaban pérdida total y requerían reconstrucción.

Un mes después del evento, la cifra oficial reportada por la Administración era de 11.513 viviendas afectadas, con 1.505 casos de pérdida total. La magnitud de los daños ha obligado a desarrollar un proceso que va más allá de la atención humanitaria inmediata y que ahora entra en una etapa de recuperación y reconstrucción.

La emergencia también tuvo consecuencias sobre el comercio. Según el balance municipal, cerca de 2.000 unidades comerciales resultaron afectadas. Para comienzos de septiembre, alrededor del 95 % de los establecimientos había regresado a sus lugares de operación, aunque unas 600 unidades continuaban con algún nivel de afectación.

Los recursos no estarán destinados únicamente a obras públicas

Aunque el empréstito está relacionado con la recuperación de infraestructura, su alcance es más amplio.

El plan diseñado por la Administración Municipal contempla siete líneas de acción para atender las consecuencias del sismo:

  1. Atención de la emergencia y continuidad de subsidios de arrendamiento.
  2. Demolición de viviendas y edificaciones que representen riesgo.
  3. Subsidios para el mejoramiento de viviendas afectadas.
  4. Apoyo para la adquisición o construcción de vivienda nueva.
  5. Creación de un banco de materiales.
  6. Apoyo a comerciantes afectados.
  7. Fortalecimiento del control urbano y de la supervisión técnica de las obras.

La Alcaldía explicó que estas medidas buscan que la recuperación no se limite a reparar edificios, sino que incluya a las familias que perdieron sus viviendas, a los comerciantes que tuvieron daños y a los propietarios que necesitan reconstruir sus inmuebles.

Viviendas con pérdida total, uno de los principales retos

Uno de los problemas más complejos derivados del sismo es la recuperación de las viviendas que quedaron completamente destruidas o que deben ser demolidas por razones de seguridad.

De acuerdo con el balance municipal de septiembre, 1.505 viviendas fueron clasificadas como pérdida total. A esto se suman otros inmuebles con daños estructurales de diferente magnitud que requieren reforzamiento o reparación.

Las demoliciones también representan un componente importante del proceso. La Alcaldía informó que ya se habían demolido más de 100 unidades de vivienda con apoyo de empresarios y maquinaria, mientras que existían solicitudes para intervenir más de 230 unidades entre casas y edificios.

Estas actuaciones deben realizarse con base en evaluaciones técnicas y no simplemente por decisión administrativa. El objetivo es intervenir los inmuebles que representen riesgos para sus habitantes, vecinos, peatones o edificaciones cercanas.

También hay infraestructura pública que requiere recuperación

El terremoto produjo daños en diferentes bienes y escenarios de carácter público.

Entre los casos evaluados por la Administración aparecen el Estadio Palogrande, el Cable Aéreo, la Torre de Chipre, el Teatro Los Fundadores y Expoferias, además de diferentes instituciones educativas.

En el Estadio Palogrande se identificó una afectación en una viga que, según la evaluación preliminar divulgada por la Alcaldía, podía ser reparada y no representaba una amenaza de colapso. El Cable Aéreo, por su parte, avanzaba en pruebas después de la instalación de componentes hidráulicos afectados.

La Torre de Chipre presentó daños en una de sus patas y permanecía aislada mientras avanzaban las reparaciones. En el Teatro Los Fundadores se reportaron afectaciones en elementos de la tramoya y parte de la cubierta, con estructuras que requerían demolición y reconstrucción, además de trabajos de refuerzo. Expoferias también registró daños en su cielo raso, cubierta y sistemas de aire acondicionado.

La recuperación de algunos de estos bienes, especialmente aquellos cubiertos por pólizas de seguro, seguirá procesos diferentes a los financiados directamente mediante el empréstito.

¿Cómo se manejará la reconstrucción?

La Administración Municipal estableció un esquema de seguimiento técnico para el proceso.

Según el plan presentado, Camacol asumirá la gerencia de la reconstrucción, mediante un equipo de profesionales encargado de apoyar la validación técnica de los daños, supervisar las intervenciones y verificar la destinación de los recursos.

La Alcaldía también señaló que no ejecutará directamente las obras de mejoramiento de viviendas. El modelo contempla mecanismos de validación, supervisión e interventoría para que los recursos se utilicen en las reparaciones que sean técnicamente aprobadas.

Esto significa que la aprobación del empréstito constituye una etapa financiera del proceso, mientras que la asignación concreta de ayudas y obras dependerá de los censos, evaluaciones técnicas y reglamentaciones correspondientes.

¿Cuándo podrán acceder las familias a los apoyos?

Este punto es especialmente importante porque la aprobación de los recursos no estableció automáticamente que todas las familias afectadas recibirán una cantidad determinada de dinero.

La Alcaldía indicó que los mecanismos, requisitos, montos y fechas para acceder a los diferentes programas deben ser definidos mediante la reglamentación correspondiente. Tras la aprobación de los acuerdos, la Administración tenía un plazo de 30 días hábiles para adelantar ese proceso y posteriormente informar a la ciudadanía sobre las condiciones de acceso.

Por esta razón, las familias afectadas deben diferenciar entre estar registradas dentro del proceso de atención y tener aprobado un determinado subsidio o beneficio.

El apoyo a los comerciantes también está incluido

El sector comercial fue otro de los afectados por la emergencia.

La Administración trabaja con la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas y Fenalco para identificar las pérdidas ocasionadas por el sismo y establecer los mecanismos de apoyo.

El plan contempla evaluar daños relacionados con equipos, insumos y otros elementos necesarios para el funcionamiento de los establecimientos. La propuesta establece que, una vez validadas las afectaciones, los recursos puedan destinarse directamente al pago de los bienes requeridos a los proveedores.

Este componente busca que la recuperación económica avance paralelamente a la recuperación de las viviendas y la infraestructura.

El impacto también alcanza las finanzas del municipio

La emergencia no solo generó gastos adicionales. También tuvo efectos sobre los ingresos municipales.

Según la Alcaldía, el impacto económico del sismo produjo una reducción cercana a $40.000 millones en los ingresos tributarios previstos para Manizales, situación que obligó a revisar el presupuesto y las inversiones programadas.

En este contexto, la Administración decidió no ejecutar por ahora la obra de la Avenida Kevin Ángel, cuyo contrato ya estaba firmado pero todavía no contaba con acta de inicio. La medida fue presentada como una decisión orientada a proteger el equilibrio financiero del municipio y garantizar la continuidad de otras obras que ya se encontraban contratadas y en ejecución.

¿El empréstito ya está contratado con un banco?

La aprobación del Concejo permitió avanzar hacia la contratación del crédito, pero posteriormente la Alcaldía tuvo que adelantar el proceso para seleccionar la entidad financiera.

El 31 de agosto, la Secretaría de Hacienda informó que presentó ante diferentes entidades bancarias las inversiones que se proyectaban financiar mediante el empréstito y anunció que el proceso de selección comenzaría el 1 de septiembre.

La Administración señaló que buscaba contar con participación de diferentes entidades financieras para comparar propuestas y establecer las condiciones de la operación de crédito.

Por lo tanto, es necesario diferenciar entre la autorización política y presupuestal del empréstito y la posterior contratación de la operación financiera.

Un proceso que va más allá de los $220.000 millones

Los $220.000 millones aprobados constituyen la primera fase financiera del plan de reconstrucción, pero la recuperación total de Manizales involucra otras fuentes y mecanismos.

Algunas intervenciones cuentan con seguros, mientras que otras pueden depender de recursos municipales, departamentales o nacionales.

Además, la Administración ha señalado que los recursos del Gobierno Nacional permitirían posteriormente atender obligaciones relacionadas con el crédito, dentro del esquema planteado para afrontar las consecuencias de la emergencia.

Esto convierte la reconstrucción en un proceso de varios años, en el que deberán coordinarse recursos públicos, seguros, ayudas estatales y aportes de otros sectores.

¿Qué sigue después de la aprobación?

Con la autorización del Concejo, Manizales pasó de la etapa inicial de atención de la emergencia a una fase de reconstrucción estructurada.

Entre las tareas que continúan están la identificación definitiva de los inmuebles que deben ser demolidos, la evaluación técnica de las viviendas que pueden ser reparadas, la definición de subsidios, la recuperación de infraestructura pública, el apoyo a comerciantes y el seguimiento financiero de los recursos.

Un mes después del sismo, la ciudad ya había entregado más de 24.000 ayudas humanitarias y otorgado 3.235 subsidios municipales de arrendamiento, mientras continuaban las evaluaciones y demoliciones en diferentes sectores.

El reto ahora será convertir la autorización financiera en intervenciones concretas, con criterios técnicos y mecanismos de seguimiento que permitan establecer qué viviendas, establecimientos e infraestructuras recibirán recursos y bajo qué condiciones.

La reconstrucción entra en una nueva etapa

La aprobación del empréstito de $220.000 millones en Manizales representa una de las principales decisiones financieras adoptadas por la ciudad después del sismo del 10 de agosto.

Los recursos permitirán respaldar la primera fase del plan de reconstrucción, pero su ejecución será progresiva y estará condicionada por los estudios técnicos, la reglamentación de los programas, la contratación del crédito y la priorización de las necesidades identificadas.

Con más de 11.500 viviendas afectadas, daños en infraestructura pública y miles de personas y comerciantes impactados, la reconstrucción de Manizales será un proceso que deberá extenderse más allá de la respuesta inmediata a la emergencia. La tarea de las autoridades será convertir los recursos aprobados en soluciones verificables para las zonas y familias que resultaron afectadas.